- La defensa de Nicolás Maduro presentó ante una corte federal de Nueva York una moción para intentar frenar el proceso penal en su contra. Sus abogados sostienen que, por su condición de jefe de Estado de Venezuela al momento de los hechos imputados, gozaba de inmunidad soberana y no podía ser sometido a la jurisdicción penal estadounidense.
Los abogados de Nicolás Maduro pidieron este 2 de septiembre al juez federal Alvin K. Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, desechar la acusación que enfrenta el exmandatario venezolano en Estados Unidos.
La solicitud aparece en el expediente 11-cr-00205-AKH y busca desestimar la cuarta acusación sustitutiva presentada contra Maduro bajo un argumento central: su defensa afirma que gozaba de inmunidad como jefe de Estado y también de protección por los actos realizados en ejercicio de funciones oficiales.
El documento presentado por sus abogados no representa una decisión del tribunal. Se trata únicamente de una moción que ahora deberá ser analizada por el juez.
Maduro alega inmunidad como jefe de Estado
La defensa sostiene que ningún tribunal estadounidense ha llevado a juicio penal a un dirigente extranjero que fuera reconocido por su propio país como jefe de Estado al momento de enfrentar las acusaciones.
Según el escrito, Maduro tampoco debería responder penalmente en Estados Unidos por decisiones que sus abogados consideran actos oficiales del Gobierno venezolano, entre ellas la expedición de pasaportes diplomáticos, despliegues militares y decisiones de política exterior.
La defensa asegura que ese tipo de acciones están protegidas por la inmunidad soberana y argumenta que el Ejecutivo estadounidense no puede eliminar unilateralmente ese principio sólo por considerar ilegítimo a un gobierno extranjero.
Maduro se declaró no culpable y niega las acusaciones formuladas por fiscales estadounidenses. Su abogado Barry Pollack sostiene que el proceso viola principios del derecho internacional sobre inmunidad de los jefes de Estado.
El juicio está programado para comenzar el 1 de junio de 2027, siempre que el juez rechace esta petición y el proceso siga adelante.
Estados Unidos dejó de reconocer al gobierno de Maduro en 2019, cuando respaldó a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. Ese antecedente representa uno de los principales obstáculos para la estrategia jurídica de la defensa.
Los abogados intentan separar dos aspectos: la posición política de Washington respecto a la legitimidad de Maduro y el hecho de que las instituciones venezolanas continuaran reconociéndolo como jefe de Estado.
Su argumento es que una decisión del Ejecutivo estadounidense sobre la legitimidad de un mandatario no debería, por sí sola, eliminar la inmunidad que la defensa afirma que le correspondía bajo el derecho internacional.
De qué acusa Estados Unidos a Maduro
Las acusaciones contra Maduro se remontan a 2020, cuando fiscales estadounidenses lo señalaron junto con otros altos funcionarios venezolanos por presuntos delitos relacionados con narcotráfico, conspiración y armas.
La acusación estadounidense sostiene que Maduro participó durante años en una estructura vinculada al tráfico de cocaína hacia Estados Unidos. Maduro rechaza esas imputaciones y los señalamientos deberán resolverse dentro del proceso judicial.
El caso cambió de dimensión el 3 de enero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro en Caracas. Desde entonces permanece bajo custodia federal y enfrenta el proceso en Nueva York.
La estrategia de inmunidad tiene además un antecedente complicado. Tras la captura de Manuel Noriega, tribunales estadounidenses rechazaron argumentos similares planteados por el exgobernante panameño.
La defensa de Maduro, sin embargo, busca establecer una diferencia: Noriega nunca ocupó formalmente la Presidencia de Panamá, mientras que Maduro sí ejerció formalmente la Presidencia venezolana y fue reconocido como tal dentro de Venezuela. Reuters señala que especialistas consideran cuesta arriba el argumento debido a la deferencia que históricamente han mostrado los tribunales estadounidenses hacia el Ejecutivo en materia de reconocimiento diplomático.
La Fiscalía estadounidense deberá responder a la moción antes del 2 de octubre, mientras que el juez Hellerstein programó para el 17 de noviembre una audiencia para analizar la solicitud de desestimación.
Será entonces cuando comience a definirse si la inmunidad alegada por Maduro puede frenar el proceso o si tendrá que enfrentar el juicio previsto para junio de 2027.





