- La Secretaría de Hacienda rechazó las acusaciones de un grupo empresarial estadounidense que señaló al SAT por supuesto “acoso” fiscal y defendió que cobrar impuestos y revisar a grandes contribuyentes no significa perseguirlos.
- El reclamo provino del National Foreign Trade Council (NFTC), organismo que representa los intereses de grandes compañías de Estados Unidos y que llevó sus inconformidades hasta el Senado de ese país.
Entre las principales quejas están las auditorías fiscales, las reglas para empresas digitales, las devoluciones de impuestos y algunos procedimientos para impugnar créditos fiscales.
Hacienda respondió que durante 2026 no se realizan auditorías simultáneas a un mismo contribuyente, se solicita sólo una muestra de la información necesaria y las revisiones se concentran principalmente en operaciones consideradas de alto riesgo, como las relacionadas con factureras.

Además, aseguró que el tiempo de las devoluciones procedentes se redujo alrededor de 25%, al pasar de hasta 40 días a menos de 30.
La dependencia también rechazó que el SAT aplique criterios retroactivos y sostuvo que México respeta los tratados internacionales para evitar la doble tributación de las empresas.

El mensaje de México: aquí también se pagan impuestos
Otro de los reclamos estadounidenses apunta contra la fiscalización de plataformas digitales y marketplaces. Hacienda defendió estas medidas al señalar que buscan evitar la evasión fiscal y garantizar que quienes hacen negocios en México paguen los impuestos correspondientes.
La discusión ocurre en medio de una relación comercial particularmente intensa entre México y Estados Unidos y mientras grupos empresariales buscan colocar sus preocupaciones fiscales en la agenda de Washington.

La respuesta del Gobierno mexicano, sin embargo, fue sencilla: las empresas extranjeras son bienvenidas para invertir y hacer negocios, pero eso no significa que queden fuera de las reglas fiscales mexicanas.





