- Tres ciudadanos estadounidenses requeridos por autoridades de Estados Unidos fueron detenidos en distintos puntos del Área Metropolitana de Guadalajara por su presunta participación en delitos financieros relacionados con criptomonedas y lavado de dinero.
Los detenidos fueron identificados como Julián “N”, de 28 años; Eduardo “N”, de 35; y Sergio “N”, de 51 años. Los tres contaban con órdenes de aprehensión vigentes desde octubre de 2025, emitidas por un Tribunal de Distrito de California.
De acuerdo con la información difundida por autoridades de Jalisco, los requerimientos están relacionados con acusaciones por fraude electrónico mediante criptomonedas, conspiración para lavado de dinero y operaciones de lavado de dinero. Por ahora no se ha informado públicamente el monto del presunto fraude ni el número de víctimas involucradas.
Los rastrearon con drones e inteligencia cibernética
La operación comenzó después de que el Servicio de Marshals de Estados Unidos compartiera información con la Comisaría de Inteligencia de Jalisco sobre la posible ubicación de los tres hombres.
A partir de esos datos, la Policía Cibernética estatal identificó distintos lugares que presuntamente frecuentaban y desplegó operativos con apoyo de la Fuerza de Operaciones Estratégicas de Protección Ciudadana, drones y unidades móviles de inteligencia.
Julián y Eduardo fueron ubicados en la colonia Prados del Nilo, en Guadalajara, específicamente en las inmediaciones de avenida Río Nilo y José Joaquín Herrera. Tras corroborar sus identidades, fueron asegurados por elementos estatales.
De manera simultánea, Sergio fue localizado en Puerta de Hierro, Zapopan, cerca del cruce de Boulevard Puerta de Hierro y Paseo Andares. El secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández González, confirmó que las capturas se realizaron en operativos coordinados en ambos municipios.
Eran buscados desde 2025 en California
Los tres hombres eran requeridos desde octubre de 2025 por un tribunal federal de California. La información disponible señala que las acusaciones se concentran en un presunto esquema de delitos financieros operado mediante activos digitales.
Aunque algunos reportes señalan que eran buscados por el FBI, la información sobre su localización en México fue proporcionada directamente a las autoridades jaliscienses por el U.S. Marshals Service, una agencia federal estadounidense encargada, entre otras funciones, de localizar fugitivos.
Una vez detenidos, los tres fueron puestos a disposición del Instituto Nacional de Migración, que quedó encargado de los procedimientos correspondientes para su entrega a autoridades estadounidenses.





