Brugada arranca en Universidad la renovación de toda la Línea 3; no se cerrarán las estaciones

  • El Gobierno de la Ciudad de México inició el proceso para renovar integralmente la Línea 3 del Metro, que conecta Universidad con Indios Verdes. Clara Brugada garantizó que durante 2026 ninguna estación cerrará ni se interrumpirá el servicio por las obras.

La intervención profunda de vías comenzará en 2027 con trabajos nocturnos, por horarios, durante fines de semana y en tramos reducidos. La estrategia busca evitar los cierres prolongados que se aplicaron durante la renovación de la Línea 1.

La jefa de Gobierno explicó que durante lo que resta de 2026 las estaciones continuarán operando con normalidad. En esta primera etapa se realizarán estudios, proyectos ejecutivos y preparativos técnicos que no requieren suspender el servicio.

También comenzará la fabricación de maquinaria especializada, el pedido de materiales y equipos, la instalación de bases logísticas y los trabajos en talleres, garajes, instalaciones hidráulicas y accesibilidad.

“Este año ninguna estación de esta Línea 3 cerrará ni el servicio se va a interrumpir”, afirmó Brugada durante la presentación realizada en la terminal Universidad.

El Gobierno capitalino seleccionará mediante un proceso de concurso a la empresa o consorcio encargado del proyecto. Sólo después de contar con los estudios, materiales, maquinaria y condiciones técnicas necesarias comenzará la intervención de las vías.

En 2027 habrá cierres breves y programados

La garantía de mantener abiertas todas las estaciones aplica para 2026. A partir de 2027 podrían presentarse suspensiones temporales durante las noches, fines de semana, determinados horarios o algunos días indispensables para sustituir la infraestructura ferroviaria.

Brugada aclaró que no se pretende cerrar la ruta completa ni clausurar grandes tramos durante periodos prolongados. La intención es trabajar por etapas pequeñas y restablecer el servicio conforme concluyan las intervenciones.

El modelo retomará la experiencia aplicada en la Línea 2, donde las autoridades realizaron trabajos profundos mediante cierres parciales y temporales sin detener completamente la operación. La diferencia con la Línea 1 será bastante clara: menos estaciones cerradas al mismo tiempo y más trabajos adaptados a los horarios del Metro.

¿Qué cambiará en la nueva Línea 3 del Metro?

La renovación no será una simple pintada de estaciones. El proyecto contempla prácticamente reconstruir la Línea 3 desde sus vías hasta sus sistemas de comunicación y seguridad.

Las obras incluyen:

  • Compra de 45 trenes completamente nuevos.
  • Sustitución de vías, rieles, balasto y durmientes.
  • Corrección de hundimientos y desniveles.
  • Renovación de túneles, talleres y cocheras.
  • Modernización de las 21 estaciones.
  • Instalación de elevadores y escaleras eléctricas.
  • Renovación de subestaciones y sistemas eléctricos.
  • Nuevas cámaras, interfonía y equipos contra incendios.
  • Sustitución del antiguo pilotaje automático por tecnología CBTC.

El sistema CBTC permitirá conocer con mayor precisión la ubicación de cada convoy y controlar digitalmente su circulación. Con ello, las autoridades buscan reducir los tiempos de espera y aumentar la seguridad durante los recorridos.

Llegarán 45 trenes completamente nuevos

Actualmente, la Línea 3 opera con trenes que acumulan más de cuatro décadas de servicio y presentan desgaste en puertas, sistemas de tracción, zapatas y otros componentes fundamentales.

La nueva flotilla estará integrada por 45 convoyes, cinco más que los que operan actualmente durante las horas de mayor demanda. Su fabricación avanzará durante 2027, mientras se desarrollan las intervenciones ferroviarias.

El Gobierno capitalino estima que la modernización incrementará hasta 30 por ciento la capacidad de traslado. Una vez estabilizada la operación, los trenes podrían circular con intervalos cercanos a 100 segundos.

Hundimientos y vías desgastadas frenan el servicio

La Línea 3 tiene alrededor de 55 años de operación y enfrenta problemas que ya no pueden resolverse únicamente con mantenimiento cotidiano.

Entre Indios Verdes y Potrero existen hundimientos diferenciales que obligan a reducir la velocidad de los convoyes. En la zona de maniobras de Universidad los trenes llegan a circular a ocho kilómetros por hora, retrasando su incorporación al servicio.

Las autoridades también detectaron balasto desgastado, durmientes obsoletos y 20 subestaciones eléctricas que todavía funcionan, pero requieren una actualización tecnológica.

El deterioro provoca recorridos más lentos, mayores costos de mantenimiento y fallas que afectan la frecuencia. Dicho sin maquillaje: la línea verde olivo ya pide una cirugía mayor, no otra curita.

Inversión de más de 41 mil millones de pesos

El proyecto tiene un costo paramétrico de 41 mil 79 millones de pesos. Para iniciar las primeras acciones, el presupuesto de 2026 contempla cinco mil millones destinados a la Línea 3.

Además de mejorar la frecuencia, el Gobierno capitalino prevé reducir 35 por ciento el consumo energético mediante nuevas subestaciones, sistemas de control y equipos eléctricos.

La inversión también contempla modernizar los sistemas de videovigilancia, telecomunicaciones, señalización, ventilación, captación de energía y protección contra incendios.

Las 21 estaciones serán accesibles

La renovación integral abarcará las 21 estaciones que conectan Indios Verdes con Universidad. El proyecto contempla elevadores, escaleras eléctricas y recorridos accesibles para personas con discapacidad, adultas mayores o con movilidad limitada.

La Línea 3 cuenta con aproximadamente 23 kilómetros de longitud y conecta con siete líneas del Metro, además de rutas de Metrobús, RTP, Cablebús y transporte concesionado. Las autoridades calculan que alrededor de 1.1 millones de personas interactúan diariamente con este corredor.

Universidad será un gran nodo de transporte

Las primeras acciones se concentran en Universidad, donde se encuentran los talleres, cocheras y espacios de maniobras de la Línea 3.

La terminal se integrará con el CETRAM Universidad, la Línea 4 del Cablebús y la Línea 14 del Trolebús. El objetivo es ordenar los accesos, los recorridos peatonales, las rutas de transporte y el flujo de pasajeros que llegan diariamente al sur de la capital.

El CETRAM registra cerca de 250 mil usuarios diarios y conecta a colonias populares de Coyoacán, Ciudad Universitaria y el Pedregal de Santo Domingo.

La apuesta del Gobierno de Clara Brugada será modernizar una de las líneas más utilizadas de la ciudad sin dejar durante meses a los pasajeros varados frente a una estación cerrada.

No habrá cierres por la renovación durante 2026. En 2027 comenzarán los trabajos de vía con suspensiones limitadas y programadas.

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