- Raúl Morón Orozco abrió en #Relevo, programa especial de Subjetivo, una conversación clave rumbo a 2027: quiere encabezar la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Michoacán y, desde ahí, ordenar políticamente al movimiento en un estado marcado por la inseguridad, la disputa electoral, el abandono del campo y la presión de la derecha.
- En entrevista con Máximo Allende, el senador con licencia habló de su ruta interna en Morena, respondió por el caso Carlos Manzo, defendió el Plan Michoacán de la Presidenta Claudia Sheinbaum y planteó una idea central: Michoacán no saldrá adelante con pleitos internos ni ocurrencias, sino con unidad, operación política y un proyecto económico que haga que la riqueza del estado se quede en sus comunidades.
La entrevista arrancó con una confirmación política: Raúl Morón ya pidió licencia al Senado y ésta fue aprobada a partir del 22 de junio. Con eso, dijo, ya tiene tiempo completo para recorrer Michoacán y participar en el proceso interno de la Cuarta Transformación.
La Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la 4T no es un cargo cualquiera. En los hechos, es la posición desde la que Morena y sus aliados ordenan el trabajo político rumbo a la próxima elección estatal.
Morón aseguró que llega con estructura y territorio. Dijo que tiene muchos años recorriendo el estado, que conoce sus municipios y que cuenta con un equipo consistente.
El antecedente de 2021: “fue un atropello a la democracia”
Máximo Allende le recordó la elección de 2021, cuando el INE le retiró la candidatura al gobierno de Michoacán por un presunto gasto no reportado. Morón precisó el dato: fue por 12 mil 400 pesos.
Según explicó, no hubo precampaña, su equipo entregó el reporte financiero en ceros y unas lonas colocadas en la zona costera fueron utilizadas como argumento para bajarlo de la contienda. También señaló que en otros estados hubo casos por montos mucho mayores y no se retiraron candidaturas, sino que se aplicaron sanciones administrativas.
Dice que aquello ya pasó y que, después de la decisión del INE, se concentró en fortalecer la estructura de Morena para que el proyecto ganara Michoacán.
Su frase fue directa: “Fue un atropello a la democracia en mi persona”.
Michoacán está partido y necesita unidad
Morón no intentó maquillar la realidad. Reconoció que el estado arrastra décadas de desencuentros entre sectores sociales y fuerzas políticas. Habló de casi 30 años de conflictos y de una entidad con problemas en seguridad, salud, educación, campo, cultura y desarrollo.
Morón habló de unir a las michoacanas y los michoacanos, a los sectores sociales, a productores, sindicatos, comunidades y fuerzas políticas. Para él, ningún grupo puede resolver solo los problemas del estado.
“La unidad se convierte en un planteamiento estratégico”, afirmó.
Seguridad: no basta la fuerza, también hace falta política
Máximo Allende puso sobre la mesa los problemas que han marcado a Michoacán: extorsiones a limoneros, presión sobre productores de aguacate, grupos criminales y conflictos que han golpeado la imagen del estado.
Morón dijo que Michoacán ha tenido muchas dificultades y que se necesita un equipo con capacidad para operar políticamente. Eso significa hablar con organizaciones sociales, sindicatos, comunidades y sectores productivos, pero también actuar con firmeza frente a la inseguridad.

Michoacán produce riqueza, pero otros se quedan el negocio
Habló del aguacate, el limón, las frutillas, la guayaba, la caña, la lenteja y el arroz. Reconoció que el estado tiene una enorme vocación agrícola, pero también señaló un problema estructural: mucha de la riqueza que produce Michoacán no se queda en Michoacán.
Explicó que hay empresas e intermediarios que compran barato a pequeños y medianos productores, y después venden caro en mercados como Estados Unidos. También habló de la necesidad de mejorar las condiciones laborales de cortadores de aguacate, limón y fresa.
Por eso propuso organizar mejor a los productores, impulsar exportación directa cuando sea posible e industrializar la producción. Es decir, que el estado no solo venda aguacate, limón o frutillas como materia prima, sino que también procese, empaque, transforme y comercialice con mayor valor.
“Mandamos aguacate y nos regresan guacamole”
Para explicar el problema del campo, Morón retomó una frase de Andrés Manuel López Obrador:
“Mandamos aguacate y nos regresan guacamole.”
Morón lo planteó así: si Michoacán produce limón, también puede producir limonada, concentrados, aceites, empaques y derivados. Si produce aguacate, también puede generar guacamole, marcas locales y productos con mayor valor.
“Tenemos que industrializar nosotros toda la producción que tenemos en Michoacán”, sostuvo.

Frente al proceso interno: serenidad y responsabilidad
Cuando se habló del proceso interno de Morena, Morón evitó triunfalismos.
Máximo Allende mencionó que encabeza mediciones y que algunas encuestadoras advierten riesgos para Morena si se elige otro perfil. Morón respondió con calma: dijo que hay que esperar la decisión del partido, la medición interna y lo que definan las michoacanas y los michoacanos.
Pero también dejó clara la responsabilidad que asumiría si los números lo favorecen: sacar adelante a Michoacán, no solo ganar una candidatura.
Morón no quiere que el proceso se lea solo como competencia interna, sino como definición del perfil que puede ordenar un estado complejo.
“No es demagogia, no es retórica; es un planteamiento serio”, dijo sobre su llamado a unir a Michoacán.
Caso Carlos Manzo: “tengo las manos limpias”
La parte más delicada de la entrevista llegó con el caso Carlos Manzo.
Morón afirmó que la línea de investigación que se ha fortalecido apunta al crimen organizado y al círculo cercano del exalcalde. También aseguró que no existe ningún indicio que lo vincule con el homicidio.
Máximo Allende le preguntó de forma directa si tenía las manos limpias.
Morón respondió: “Claro que sí.”
Después explicó que acudió a declarar como testigo y que, de 11 videos presentados como prueba, solo en uno se le menciona de manera tangencial, en un contexto político-electoral. Según su versión, esa mención no aporta nada para vincularlo con el crimen.
Morón también sostuvo que el uso de su nombre en el caso tuvo motivaciones políticas. Para él, el objetivo fue meter una línea política donde no había elementos para sostenerla.
Movimiento del Sombrero: la derecha busca una fisura en Michoacán
La entrevista también abordó el Movimiento del Sombrero y el papel de Grecia Quiroz.
Morón dijo que no hay que temerle a nadie, pero sí prepararse bien para 2027. Luego fue más allá: afirmó que ese movimiento está vinculado con la derecha mexicana, mencionó a Ricardo Salinas Pliego y habló de actores de derecha internacional.
Sheinbaum y el Plan Michoacán: la Federación ya puso atención
Más adelante, Morón habló de la Presidenta Claudia Sheinbaum y del Plan Michoacán.
Dijo sentirse orgulloso de que Sheinbaum encabece el país y afirmó que ella tiene claro cómo resolver problemas usando ciencia, política y método. También destacó que la Presidenta está mirando hacia Michoacán con proyectos para el campo, la educación, la salud, la infraestructura y el desarrollo.
Michoacán estaba “como en un sándwich”. El norte del país avanzaba por un lado, el sureste recibió impulso con López Obrador por otro, y Michoacán quedaba en medio, sin suficiente atención.
Sheinbaum pone el plan. Morón dice que Michoacán necesita coordinación estatal y municipal para capitalizarlo.
Agua y Cutzamala: solidaridad sí, abandono no
Otro tramo importante fue el del agua.
Morón habló del papel de Michoacán en el Sistema Cutzamala, clave para abastecer a la Ciudad de México y al Valle de México. Reconoció que Michoacán puede ser solidario con otros estados, pero también planteó que las comunidades por donde pasa la infraestructura hídrica deben recibir desarrollo.
También defendió la tecnificación del campo. Explicó que, si se usan mejores sistemas de riego, se puede ahorrar agua, producir más y liberar líquido para consumo humano y para otras regiones.
Los teleféricos: respeto, pero con distancia
Morón también fue cuestionado por los teleféricos en Michoacán.
Dijo que no estaba muy de acuerdo con que se construyeran, pero que respeta la decisión y que ahora lo importante es sacarles provecho público.
También reconoció que pueden tener dos funciones: turística y de movilidad.
El Michoacán que imagina: paz en menos de 10 años
Hacia el cierre, Máximo Allende le preguntó a Morón cómo imagina Michoacán en los próximos años.
Morón respondió que quiere un estado tranquilo, sereno y en paz. Pero no lo colocó como un sueño lejano. Dijo que no debería tardar 10 años y que, con coordinación entre Federación, estado y municipios, en dos años podrían empezar a mejorar las condiciones.
“Todo es posible, Max”, afirmó.
Primero pacificar. Luego potenciar desarrollo económico, educación, salud, cultura y deporte.
El perfil personal: maestro, caminante y político de territorio
Morón dijo que tiene 67 años, que es profesor de educación primaria y que cuenta con formación en matemáticas y educación. También aseguró que camina, trota y está listo para tocar puertas.
Cuando se le mencionó que algunos manuales piden tocar al menos 15 casas al día, respondió que eso le parecía poco. Dijo que estará en comunidades, municipios y reuniones vecinales.
Nación Purépecha: memoria, orgullo y disculpa histórica
La entrevista cerró con identidad histórica.
Al hablar de la Nación Purépecha y de la exigencia de disculpas por agravios coloniales, Morón afirmó que la Nación Purépecha no fue conquistada, sino agredida.
También dijo que las raíces purépechas dan fortaleza a Michoacán y respaldó la idea de que los países colonizadores reconozcan los atropellos cometidos contra los pueblos originarios.





