- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos suspendió temporalmente la mayoría de sus detenciones vehiculares después de que agentes mataron a un migrante mexicano en Houston y a un colombiano en Maine.
Donald Trump salió a defender los retenes migratorios y exigió a los agentes retomarlos, pese a que ninguna de las víctimas era el objetivo original de los operativos.
La administración estadounidense ordenó frenar la mayoría de las detenciones realizadas desde vehículos tras dos tiroteos mortales ocurridos con apenas seis días de diferencia.
La medida contemplaba excepciones para ejecutar órdenes de arresto penal o participar en operativos conjuntos con otras corporaciones. Tom Homan, encargado de la política fronteriza de Trump, aclaró que se trataba de una “pausa temporal” para revisar los procedimientos y el comportamiento de los agentes.
Sin embargo, Trump desautorizó la decisión este miércoles. El mandatario sostuvo que los controles vehiculares representan una herramienta fundamental para el ICE y pidió que sus agentes volvieran a utilizarlos. La instrucción dejó en el aire el alcance real de la revisión anunciada apenas un día antes.
Agente del ICE mató al mexicano Lorenzo Salgado en Houston
El primer caso ocurrió el 7 de julio en Houston, Texas, donde un agente disparó contra el mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante una detención vehicular.
El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que Salgado chocó su camioneta contra un vehículo oficial e intentó atropellar a uno de los elementos. El agente alegó que disparó en defensa propia.
No obstante, testigos que viajaban con el mexicano rechazaron la versión oficial. A través de su abogado, aseguraron que ningún agente se encontraba frente a la camioneta y que los disparos llegaron desde uno de los costados.
Las autoridades reconocieron que Salgado no era la persona buscada. Los elementos lo interceptaron porque conducía una camioneta parecida a la vinculada con el objetivo del operativo. Los agentes tampoco portaban cámaras corporales.
Colombiano tampoco era el objetivo del operativo
Seis días después, un agente del ICE mató a Johan Sebastián Durán Guerrero en Biddeford, Maine. El colombiano conducía un automóvil que salió de una vivienda vigilada por las autoridades migratorias.
El ICE afirmó que Durán intentó escapar y que uno de sus elementos abrió fuego por temor a la seguridad pública. Sin embargo, el Gobierno estadounidense reconoció posteriormente que el colombiano tampoco era el objetivo de la orden migratoria.
Los agentes involucrados no llevaban cámaras corporales. Una grabación de seguridad muestra parte del operativo y cómo los oficiales sacaron el cuerpo del automóvil, pero no permite observar claramente el momento de los disparos.
La Fiscalía de Maine, el FBI y el órgano interno de supervisión del Departamento de Seguridad Nacional investigan el caso. El agente que disparó quedó separado temporalmente de sus funciones.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó la muerte como un asesinato motivado por la persecución y la exclusión contra las personas migrantes. Colombia solicitó información formal al Gobierno estadounidense sobre lo ocurrido.
Un tercer mexicano murió cuando escapaba de agentes
Mientras el ICE anunciaba la pausa, un mexicano de 28 años murió atropellado por un tráiler en St. Augustine, Florida, cuando huía de agentes migratorios y elementos de Investigaciones de Seguridad Nacional.
El joven viajaba en un vehículo con otras tres personas. Al encontrarse con los agentes en el estacionamiento de una tienda, los cuatro corrieron y uno de ellos cruzó una avenida, donde el camión lo impactó. Fue la tercera muerte relacionada con operativos migratorios en una semana.
México exige investigaciones por muertes de migrantes
El Gobierno de Claudia Sheinbaum ya inició acciones legales ante fiscalías estatales y autoridades federales estadounidenses por las muertes de connacionales bajo custodia o durante operativos del ICE.
La Secretaría de Relaciones Exteriores documentó 17 mexicanos muertos desde el regreso de Trump: 14 fallecieron bajo custodia migratoria y tres durante operativos. México también solicitó la intervención de organismos internacionales de derechos humanos.





