- Tras más de un año de cierres y restricciones provocados por el gusano barrenador, Estados Unidos reanudará gradualmente la importación de ganado mexicano. El primer cruce abrirá el 24 de agosto de 2026 entre Agua Prieta, Sonora, y Douglas, Arizona.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que recibió una carta de la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, para formalizar la decisión. La mandataria celebró el acuerdo como una buena noticia para las familias ganaderas que resistieron meses de incertidumbre y pérdidas comerciales.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos informó que la reapertura comenzará en el puerto de Douglas, Arizona, conectado con Agua Prieta, Sonora.
El Gobierno mexicano deberá acelerar los preparativos sanitarios y operativos para reiniciar el movimiento de animales durante las últimas semanas de agosto. Sheinbaum instruyó a la Secretaría de Agricultura, encabezada por Columba López, a mantener la coordinación con las autoridades estadounidenses.
Después de evaluar el funcionamiento del primer cruce, Estados Unidos analizará la apertura de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México, puntos que conectan comercialmente con Chihuahua.
La reapertura no será automática para toda la frontera: avanzará por etapas y dependerá de los resultados sanitarios obtenidos en cada puerto.
Ganado mexicano pasará por inspecciones completas
Cada animal que ingrese a Estados Unidos deberá someterse a una revisión completa del USDA para descartar cualquier señal del gusano barrenador.
El calendario también podrá modificarse o detenerse cuando las inspecciones, auditorías o nuevas detecciones representen un mayor riesgo para Sonora o Chihuahua.
Las autoridades estadounidenses consideran que ambas entidades presentan el menor riesgo sanitario por sus programas de inspección, experiencia en control de enfermedades y distancia respecto de las zonas con mayor concentración de casos.
Una crisis de 14 meses con aperturas fallidas
El gusano barrenador volvió a detectarse en México en noviembre de 2024. La plaga afecta a los animales cuando sus larvas penetran heridas y se alimentan de tejido vivo, lo que puede causar daños graves e incluso la muerte.
Estados Unidos suspendió nuevamente la entrada de ganado bovino, bisontes y caballos el 11 de mayo de 2025 debido al avance de la plaga hacia el norte.
El USDA intentó iniciar una reapertura gradual el 7 de julio de aquel año, pero cerró los cruces apenas dos días después tras confirmarse un nuevo caso en Veracruz. Por ello, el periodo de 14 meses referido por La Jornada incluye cierres, restricciones y una apertura que duró muy poco.
México reforzó el combate al gusano barrenador
México y Estados Unidos intensificaron la vigilancia, el control de la movilización animal y la liberación de moscas estériles, una técnica que interrumpe el ciclo reproductivo de la plaga.
En junio de 2026, ambos gobiernos inauguraron en Metapa de Domínguez, Chiapas, una nueva planta de producción de moscas estériles. La instalación comenzó operaciones con la meta de producir decenas de millones cada semana para reforzar la barrera sanitaria.
El trabajo binacional permitió construir las condiciones para retomar el comercio sin abandonar las medidas de prevención. La reapertura seguirá condicionada al cumplimiento del Plan de Acción Conjunto acordado por los dos países.
El mercado estadounidense resulta estratégico para los productores nacionales. México exportó aproximadamente 1.25 millones de cabezas de ganado durante 2024, el mayor volumen registrado hasta entonces.





