- El Partido del Trabajo amenaza con romper la alianza con Morena rumbo a 2027, abrir sus siglas a aspirantes morenistas inconformes y competir por su cuenta. Enkoll lo coloca hoy en apenas 2% de preferencia efectiva para diputados federales, por debajo del 3% que exige la ley para mantener el registro nacional.
Reginaldo Sandoval, coordinador petista en la Cámara de Diputados, volvió a tensar la cuerda con Morena. Acusó “soberbia” dentro del partido guinda, cuestionó sus procesos internos y advirtió que el PT está dispuesto a caminar por separado si no existen acuerdos rumbo a las elecciones de 2027.
“Hay muchas soberbias y hay mucho pensamiento de que […] piensan que solos pueden”, sostuvo Sandoval.
El dirigente incluso abrió las puertas del PT a figuras que no sean elegidas por Morena. Mencionó, entre otros nombres, a Andrea Chávez en Chihuahua, Raúl Morón en Michoacán, Rafael Marín Mollinedo en Quintana Roo, Geovanna Bañuelos en Zacatecas.

“Nosotros estamos abiertos a lo que se pueda dar en esa lógica si Morena no atiende”, afirmó.
Mientras Sandoval presume que su partido puede sobrevivir por cuenta propia, la fotografía electoral disponible plantea un escenario distinto.
La encuesta de Enkoll para EL PAÍS y W Radio, publicada el 2 de septiembre, coloca al PT con 2% de preferencia bruta y 2% de preferencia efectiva para una elección de diputaciones federales.
En contraste, Morena registra 41% de preferencia bruta; Movimiento Ciudadano y PAN, 12% cada uno; y PRI, 8%.
Y ahí está el dato que vuelve mucho más arriesgado el amago petista.
La Ley General de Partidos Políticos establece que un partido político nacional pierde su registro cuando no obtiene al menos 3% de la votación válida emitida en la elección federal correspondiente. La regla también aplica cuando participa en coalición.
Pero si en las urnas de 2027 terminara con un resultado equivalente al 2% que actualmente registra Enkoll, quedaría debajo del mínimo legal y perdería su registro nacional.
La pelea política ya está sobre la mesa. Sandoval sostiene que el PT puede competir sin Morena y hasta convertirse en refugio de aspirantes inconformes con las decisiones del partido mayoritario de la coalición.
Las urnas, sin embargo, medirían algo mucho más concreto: cuántos votos aporta realmente el PT cuando su logotipo aparece separado de Morena.





