- Nueve de los 14 mexicanos fallecidos bajo custodia del ICE murieron en instalaciones administradas por empresas privadas. Mientras las compañías aumentan sus ganancias, crecen las denuncias por negligencia médica.
Desde el inicio del segundo gobierno de Donald Trump, 17 mexicanos han perdido la vida en hechos relacionados con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos: 14 bajo custodia y tres durante operativos migratorios.
Una revisión de expedientes oficiales documentó que nueve de las 14 muertes bajo custodia —64%— ocurrieron en centros operados por GEO Group y CoreCivic. Otro connacional murió durante un traslado responsabilidad de GEO Group.
El Centro de Procesamiento de Adelanto, ubicado en California y administrado por GEO Group, concentra cuatro fallecimientos de mexicanos, más que cualquier otra instalación del sistema migratorio estadounidense.
En marzo, la Secretaría de Relaciones Exteriores exigió revisar el centro por “graves omisiones” y deficiencias en la atención médica. Entre los casos documentados aparece el de José Guadalupe Ramos Solano, cuyo expediente registró niveles extremos de glucosa durante varias semanas antes de su traslado a un hospital.
Human Rights Watch y Physicians for Human Rights también encontraron indicios de atención médica tardía o insuficiente en diversos fallecimientos bajo custodia. Las organizaciones alertaron que el ICE publica información incompleta sobre las circunstancias y tratamientos recibidos por las víctimas.
Ganancias millonarias frente a denuncias médicas
La investigación, basada en reportes corporativos, señala que GEO Group obtuvo ganancias por 254 millones de dólares durante 2025, casi 700% más que el año anterior. La propia compañía atribuyó parte del crecimiento a nuevos contratos con el ICE.
La operación de Adelanto podría generar 31 millones de dólares adicionales cada año cuando el centro funcione a máxima capacidad. El modelo resulta redondo para las empresas: el gobierno estadounidense detiene, los privados cobran y las familias cargan con las consecuencias.
Organizaciones defensoras de derechos civiles advierten que este sistema crea incentivos para reducir personal, limitar servicios médicos y mantener las instalaciones llenas con el objetivo de elevar el rendimiento para los accionistas.
Muertes bajo ICE alcanzan niveles históricos
El problema rebasa los casos mexicanos. Human Rights Watch contabilizó 52 muertes bajo custodia del ICE durante los primeros 500 días del segundo mandato de Trump.
La tasa de mortalidad alcanzó su nivel más alto en casi dos décadas y creció de manera desproporcionada frente al aumento de la población detenida. En enero de 2026, el sistema migratorio estadounidense llegó a retener a más de 71 mil personas.
El informe también confirmó cuatro muertes en Adelanto entre enero de 2025 y marzo de 2026, todas después de que las personas detenidas terminaran hospitalizadas.
México prepara acciones contra empresas del ICE
Ante la acumulación de fallecimientos, el Gobierno de México decidió escalar su respuesta. La SRE anunció el envío de cartas de “cese y desistimiento” contra las empresas que operan los centros donde murieron connacionales.
La dependencia también solicitará a la Fiscalía General de la República promover denuncias penales ante autoridades estadounidenses. Hasta ahora, México ha enviado 11 notas diplomáticas de protesta para exigir que Estados Unidos esclarezca los casos.
La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó las medidas y aseguró que su gobierno hará todo lo que esté en sus manos para acompañar a las familias y evitar que las muertes queden impunes.





