- El complejo petroquímico de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), en Topolobampo, Sinaloa, entró en la recta final de su construcción. El Gobierno de México considera que la planta fortalecerá la industria nacional, reducirá la dependencia de insumos importados y dará mayor certidumbre al campo mexicano.
La planta producirá amoniaco, materia prima esencial para elaborar fertilizantes nitrogenados. El proyecto contempla una capacidad cercana a las 770 mil toneladas anuales, equivalentes a unas 2 mil 200 toneladas diarias.
México importa alrededor del 80% del amoniaco que consume. Por ello, la Secretaría de Economía estima que la producción de GPO podría reducir en más de 70% la dependencia de importaciones de amoniaco, urea y fertilizantes, además de evitar que cerca de 500 millones de dólares salgan cada año del país.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la obra ya registra alrededor de 95% de avance. Aclaró que no se trata de un proyecto nuevo, sino de una construcción iniciada años atrás y que ahora se encuentra cerca de concluir.
Más de 10 mil empleos para Sinaloa
La Secretaría de Economía proyecta que el complejo genere alrededor de 10 mil empleos directos e indirectos: 3 mil durante la construcción, 7 mil entre proveedores, transportistas, comercios y servicios, además de 300 plazas permanentes y especializadas cuando inicie operaciones.
La empresa también impulsa programas de capacitación, infraestructura educativa y apoyo comunitario en Ohuira, Lázaro Cárdenas, Paredones y Topolobampo. El Gobierno federal aseguró que supervisará estos compromisos junto con las propias comunidades.
Financiamiento bajo estándares internacionales
Un consorcio encabezado por el banco alemán KfW IPEX-Bank aportó 860 millones de dólares en financiamiento. El acuerdo obliga al proyecto a cumplir los Principios del Ecuador y un plan de acción ambiental y social sujeto a vigilancia independiente.
Ese esquema incluye medidas para proteger y regenerar manglares, vigilar la biodiversidad y respaldar a las comunidades pesqueras tradicionales. Además, investigadores y autoridades de Sinaloa han reconocido impactos asociados al consumo de agua, emisiones y descargas térmicas, pero sostienen que pueden mitigarse mediante tecnología, monitoreo permanente y restauración ambiental.
Gobierno mantiene diálogo con comunidades mayo-yoreme
El proyecto también enfrenta oposición de pescadores, organizaciones ambientales y sectores del pueblo mayo-yoreme. En 2022, la Suprema Corte ordenó garantizar una consulta previa, libre e informada debido a los posibles efectos sobre su territorio y los ecosistemas de la Bahía de Ohuira.
La consulta posterior registró el respaldo de 11 comunidades y el rechazo de cuatro, aunque integrantes del movimiento opositor cuestionaron el procedimiento. Sheinbaum afirmó que su administración mantendrá el diálogo y descartó utilizar la fuerza pública contra quienes protestan.





