- La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, solicitó formalmente al rey Carlos III del Reino Unido la liberación de las reservas de oro venezolanas retenidas en el Banco de Inglaterra, con el objetivo de financiar la reconstrucción del país tras los terremotos que han dejado casi 3,900 personas fallecidas.
Durante un mensaje oficial, Delcy Rodríguez informó que envió una carta al monarca británico para solicitar la liberación de las aproximadamente 31 toneladas de oro venezolano resguardadas por el Banco de Inglaterra, cuyo valor supera los 4 mil millones de dólares, de acuerdo con el gobierno venezolano.
“Ese oro es de nuestro pueblo y debe servir para atender las consecuencias terribles y trágicas de este doble terremoto”, afirmó la mandataria.
La petición ocurre luego de que el saldo oficial por los sismos aumentara a 3,899 personas fallecidas y 16,740 lesionadas, mientras continúan las labores de rescate y reconstrucción en distintas regiones del país.
Rodríguez reiteró su llamado para que cesen las sanciones económicas y el bloqueo de activos venezolanos en el extranjero.
Sostuvo que esos recursos permitirían impulsar no sólo la reconstrucción de infraestructura, sino también la recuperación del empleo, la educación y los servicios públicos.
“Venezuela tiene recursos con qué recuperarse, con qué levantarse”, expresó durante su intervención.
La presidenta interina informó que sostuvo una conversación con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, para gestionar el acceso a recursos financieros que permanecen bloqueados.
El origen del conflicto por el oro venezolano en Londres
Las cerca de 31 toneladas de oro que Venezuela mantiene en el Banco de Inglaterra no fueron depositadas durante la crisis política de 2019. Forman parte de las reservas internacionales que el Banco Central de Venezuela resguardó durante décadas en las bóvedas británicas, como hacen numerosos bancos centrales para proteger y movilizar sus activos en los mercados internacionales.
El conflicto estalló entre 2018 y 2019, cuando el gobierno de Nicolás Maduro intentó retirar o utilizar parte de esos lingotes y el Banco de Inglaterra se negó a ejecutar las instrucciones.
La negativa del Banco de Inglaterra ocurrió en medio de la crisis política venezolana. Después de las elecciones presidenciales de 2018, el Reino Unido dejó de reconocer a Nicolás Maduro como presidente legítimo.
El 4 de febrero de 2019, el Reino Unido reconoció formalmente a Guaidó como presidente constitucional interino de Venezuela. A partir de ese momento aparecieron dos juntas que aseguraban representar legalmente al Banco Central: una nombrada por Maduro, que ejercía el control efectivo de las instituciones venezolanas, y otra designada por Guaidó, respaldada por Londres.
La disputa llegó a los tribunales británicos en 2020. La junta vinculada a Maduro demandó al Banco de Inglaterra para recuperar el oro y propuso vender una parte para transferir los recursos a organismos internacionales encargados de atender la emergencia sanitaria por COVID-19. La representación de Guaidó se opuso y sostuvo que entregar los lingotes al gobierno venezolano ponía en riesgo los activos nacionales.
En diciembre de 2021, la Suprema Corte británica determinó que el reconocimiento de Guaidó por parte del Gobierno del Reino Unido había sido claro e inequívoco. Bajo el principio conocido como “una sola voz”, los jueces concluyeron que los tribunales británicos debían respetar la posición oficial de su gobierno sobre quién era reconocido como jefe de Estado venezolano.
Sin embargo, esa resolución no significó la entrega inmediata del oro. El expediente regresó a la Alta Corte para estudiar si debían reconocerse varias sentencias del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela que habían declarado inválidos los nombramientos realizados por Guaidó. En julio de 2022, la justicia británica rechazó dar efecto a esas decisiones y volvió a favorecer a la junta opositora.
El caso se complicó todavía más cuando la propia oposición venezolana disolvió el gobierno interino de Guaidó a finales de 2022. Pese a ello, los lingotes no regresaron automáticamente al control de Caracas: los recursos judiciales continuaron y el Banco de Inglaterra mantuvo congelados los activos ante la falta de una autoridad reconocida que pudiera emitir instrucciones indiscutible.
En este contexto es que Rodríguez aseguró que Venezuela cuenta con recursos suficientes para recuperarse, pero denunció que permanecen bloqueados por sanciones y decisiones políticas internacionales.





