Cuba acusa a EU de guerra mundial contra la izquierda

  • Miguel Díaz-Canel acusó al gobierno de Donald Trump de impulsar una ofensiva mundial contra los movimientos de izquierda y utilizar a Cuba como chivo expiatorio. El mandatario denunció que las sanciones y el cerco energético buscan asfixiar al pueblo cubano para imponer un cambio político en la isla.

El presidente Miguel Díaz-Canel denunció que Estados Unidos declaró una “guerra mundial” contra los movimientos de izquierda y colocó a Cuba como el supuesto centro del comunismo internacional.

Durante el acto por el 73 aniversario de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el mandatario sostuvo que Washington intenta fabricar un enemigo externo para justificar nuevas sanciones y presiones contra la isla.

Díaz-Canel acusó a la administración de Donald Trump de aplicar una política de máxima presión que busca provocar un estallido social, debilitar al gobierno cubano y abrir el camino para apropiarse política y económicamente del país.

“Están buscando una nueva excusa para sostener su genocidio político contra Cuba”, sentenció el mandatario ante cientos de personas reunidas en Pinar del Río.

Díaz-Canel responde al nuevo informe de Washington

La declaración ocurrió días después de que el Departamento de Estado publicara el informe “Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI”.

El gobierno estadounidense acusa a La Habana de construir durante décadas redes de espionaje, influencia política y apoyo a organizaciones de izquierda dentro de Estados Unidos y otros países. Washington también responsabilizó a Cuba de respaldar una supuesta ola de “terrorismo de izquierda” en territorio estadounidense.

Díaz-Canel rechazó esas acusaciones y afirmó que Trump pretende culpar a Cuba por las protestas protagonizadas por sectores estadounidenses golpeados por la desigualdad, la política migratoria y el deterioro de sus condiciones económicas.

El argumento de Washington desempolva el fantasma de la Guerra Fría: presenta a una isla bloqueada como amenaza extraordinaria mientras persigue organizaciones sociales, movimientos antirracistas y adversarios internos bajo la etiqueta de “extrema izquierda”.

El cerco energético golpea la vida cotidiana en Cuba

La presión estadounidense se endureció con una orden emitida el 29 de enero, que creó un mecanismo para castigar comercialmente a los países que suministraran petróleo a Cuba.

Expertos de Naciones Unidas advirtieron que las restricciones energéticas afectan derechos básicos de alrededor de 10 millones de personas, incluidos el acceso a alimentos, salud, educación, agua y saneamiento.

La falta de combustible ha provocado apagones prolongados, problemas en el transporte público, interrupciones en la producción industrial y ajustes al calendario escolar. La crisis también ha llevado a empresas turísticas, financieras y aéreas a reducir o abandonar sus operaciones en la isla.

Washington atribuye buena parte de la crisis a la mala administración económica y a la falta de inversión en infraestructura. Sin embargo, incluso organismos internacionales han señalado que las medidas coercitivas estadounidenses agravan directamente la emergencia humanitaria.

Cuba recuerda el asalto al cuartel Moncada

El acto conmemoró los ataques encabezados por Fidel y Raúl Castro el 26 de julio de 1953 contra los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

Aunque la operación militar fracasó, marcó el inicio del proceso revolucionario que terminó con la dictadura de Fulgencio Batista el 1 de enero de 1959.

Raúl Castro, de 95 años, no asistió a la ceremonia por primera vez en al menos tres décadas. Díaz-Canel leyó un mensaje enviado por el histórico dirigente cubano, pero no explicó los motivos de su ausencia.

Díaz-Canel cerró su discurso con un llamado a defender la soberanía, fortalecer la economía y mantener la justicia social como eje de cualquier transformación interna.

“Cuba no es una amenaza para Estados Unidos ni para ningún otro país”, afirmó.

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