De compañera legislativa a asesora de campaña: la relación de Lilia Aguilar con César Duarte

  • La actual diputada federal y comisionada nacional del PT en Chihuahua trabajó directamente con el exgobernador priista, coordinó tareas para su campaña en 2010 y pertenecía al grupo político que sostuvo su candidatura pese al intento de la dirigencia nacional petista por retirarla. Años después, el PT y su padre aparecieron entre los supuestos beneficiarios de la llamada “nómina secreta”.

La relación política entre Lilia Aguilar Gil y César Duarte Jáquez no comenzó durante la campaña por la gubernatura de Chihuahua. Documentos legislativos muestran que ambos ya habían trabajado juntos desde años antes, primero en el Congreso estatal y posteriormente en la Cámara de Diputados.

Actualmente, Aguilar es diputada federal y comisionada nacional del Partido del Trabajo en Chihuahua, desde donde participa en las definiciones de la coalición rumbo al proceso electoral de 2027. Sin embargo, parte de su trayectoria política está directamente vinculada con el proyecto que llevó al priista César Duarte al gobierno estatal en 2010.

Un dato que amplía la historia es que la relación política entre ambos puede rastrearse, al menos, hasta 2005, cuando Lilia Aguilar y César Duarte eran diputados locales.

El Diario de los Debates del Congreso de Chihuahua registra que Duarte presidía la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, mientras Aguilar participaba como vocal. Ambos firmaron y procesaron distintos dictámenes legislativos desde esa comisión. Esto demuestra que la cercanía política y laboral entre ambos antecedió por varios años a la campaña por la gubernatura.

Duarte la llevó a trabajar a la Cámara de Diputados

A finales de 2009, César Duarte presidía la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. Fue entonces cuando invitó a Lilia Aguilar a colaborar directamente en esa instancia.

El dato aparece en una semblanza incluida en el informe legislativo de la propia Aguilar. El documento señala que permaneció en la Presidencia de la Cámara hasta 2010, cuando se integró como coordinadora de los trabajos de César Duarte para su campaña a gobernador de Chihuahua.

El PT de Chihuahua sostuvo la candidatura de Duarte

Paralelamente, la estructura estatal del PT, encabezada por Rubén Aguilar Jiménez, padre de Lilia Aguilar, abrió el camino para que el priista también apareciera como candidato petista.

El 28 de febrero de 2010, la Convención Electoral Estatal del PT seleccionó inicialmente a Rubén Aguilar como candidato a gobernador, pero su postulación solamente seguiría vigente si no se concretaba una candidatura común. Si había acuerdo con otros partidos, el candidato sería César Duarte.

El 10 de abril, la Comisión Ejecutiva Estatal del PT aprobó por unanimidad la candidatura de Duarte. Ese mismo día, Rubén Aguilar presentó personalmente ante el Instituto Estatal Electoral la solicitud para registrarlo como candidato común del PT, junto con el PRI, Nueva Alianza y el Partido Verde.

La dirigencia nacional intentó romper el acuerdo

El respaldo a Duarte provocó una confrontación dentro del propio Partido del Trabajo.

Cuatro días después de la aprobación estatal, la Comisión Ejecutiva Nacional ordenó desistirse de las candidaturas comunes registradas con el PRI en Chihuahua, incluida la de gobernador. La representación local del PT se opuso y defendió que Duarte permaneciera en la boleta.

La disputa llegó hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Los expedientes muestran que Rubén Aguilar compareció como representante del PT estatal para sostener la candidatura, mientras la dirección nacional promovía su retiro. Finalmente, Duarte compitió respaldado por PRI, PT, PVEM y Nueva Alianza y ganó la elección con 600 mil 345 votos.

En términos políticos, el grupo encabezado por la familia Aguilar fue clave para que César Duarte conservara el respaldo petista aun frente a la resistencia de la dirigencia nacional.

El acuerdo con el PRI continuó durante el gobierno

La alianza electoral no terminó con la elección de 2010. En los comicios locales de 2013, cuando Duarte ya gobernaba Chihuahua, el PT volvió a registrar candidaturas comunes con el PRI, el Verde y Nueva Alianza en diversos ayuntamientos.

Los registros oficiales del Instituto Estatal Electoral muestran que el PT chihuahuense se mantuvo dentro del bloque electoral asociado al gobierno priista. Sin embargo, esos documentos no permiten atribuir personalmente a Lilia Aguilar la negociación de cada una de las candidaturas.

Lilia Aguilar no entró al gabinete

Después del triunfo de Duarte, la propia semblanza legislativa de Aguilar indica que se trasladó a Estados Unidos para continuar sus estudios en la Universidad de Harvard. Posteriormente regresó a México y asumió como diputada federal en 2012.

No se encontró en las fuentes oficiales revisadas evidencia de que hubiera ocupado una secretaría, dirección o cargo formal dentro del gobierno estatal de César Duarte. Su participación documentada se concentró en el trabajo legislativo y en la campaña electoral que llevó al priista al poder.

En marzo de 2014 volvió a reunirse con Duarte, pero en calidad de integrante de una comisión legislativa federal que revisaba los pendientes de Chihuahua en materia de feminicidio. En ese encuentro también estuvieron otras diputadas, funcionarios estatales y representantes del Poder Judicial, por lo que se trató de una reunión institucional.

En 2015, Lilia Aguilar cuestionó públicamente el crecimiento de la deuda durante el gobierno de Duarte. En declaraciones a SinEmbargo, sostuvo que tanto el gobernador como el Congreso local tenían la obligación de aclarar el endeudamiento y pidió que existiera una explicación antes de que concluyera el sexenio.

Este posicionamiento muestra un distanciamiento público respecto de algunos resultados financieros de la administración, aunque ocurrió varios años después de que Aguilar trabajara en la campaña y de que el PT estatal respaldara la candidatura duartista.

La “nómina secreta” alcanzó al PT y a su padre

El vínculo más delicado apareció después, durante las investigaciones por el presunto uso de recursos públicos para financiar aliados políticos, dirigentes, legisladores, empresarios y medios de comunicación.

Una lista publicada originalmente por Reforma y reproducida por ZonaFree, elaborada a partir de una denuncia de la Secretaría de Hacienda de Chihuahua ante la Fiscalía estatal, colocó al Partido del Trabajo como supuesto destinatario de cuatro millones de pesos y a Rubén Aguilar Jiménez como presunto receptor de tres millones.

Reforma

Los pagos habrían formado parte de la llamada “nómina secreta”, un mecanismo mediante el cual recursos públicos eran retirados en efectivo y entregados a personas y organizaciones consideradas de interés político para el gobierno de Duarte.

Las cantidades aparecen en una relación de supuestos destinatarios derivada de las primeras investigaciones. El nombre de Lilia Aguilar no aparece en esa lista. Tampoco se localizó una imputación penal, vinculación a proceso o sentencia en su contra por haber recibido recursos de César Duarte.

Los documentos oficiales permiten establecer que Lilia Aguilar no fue una simple espectadora del ascenso de César Duarte.

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