- La Secretaría de Relaciones Exteriores no dio por cerrado el caso de las personas mexicanas fallecidas bajo custodia migratoria en Estados Unidos. Pese a la devolución de una carta enviada a la empresa que opera el centro de detención de Adelanto, el Gobierno de México mantuvo su reclamo y lo planteó formalmente ante autoridades estadounidenses.
- El viernes 17 de julio, el embajador Roberto Lazzeri sostuvo una reunión en el Departamento de Estado, en Washington, D.C., como parte de los acercamientos diplomáticos impulsados durante la semana con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante el encuentro, Lazzeri aclaró que la carta de cese y desistimiento no estaba dirigida al Gobierno de Estados Unidos, sino a la empresa privada que administra el centro de detención de Adelanto, California.
El documento exhortó a la operadora a cumplir los protocolos aplicables y respetar plenamente los derechos humanos de las personas bajo su custodia. En ese centro han fallecido cuatro ciudadanos mexicanos.
La empresa GEO Group opera las instalaciones de Adelanto para el ICE. La SRE señaló que la carta buscaba detener acciones u omisiones relacionadas con los fallecimientos, entre ellas la falta de atención médica oportuna y la aplicación de políticas incompatibles con los estándares médicos y penitenciarios.
SRE cumplió con la ruta diplomática
La Cancillería sostuvo que emitió la comunicación en ejercicio de la función de protección consular reconocida por la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, tratado del que México y Estados Unidos forman parte.
La SRE también subrayó que actuó con respeto a las leyes, autoridades e instituciones estadounidenses.
El Departamento de Estado devolvió las cartas y pidió que las preocupaciones mexicanas se expresaran mediante los canales diplomáticos habituales. La respuesta mexicana fue puntual: esas inquietudes ya habían quedado formalmente planteadas precisamente por esa vía, tanto durante la reunión del viernes como en los encuentros previos con el DHS y el ICE.
La devolución del documento no significa que México haya retirado su exigencia ni que renuncie a revisar las condiciones en las que permanecen sus ciudadanos bajo custodia migratoria.
Las cartas de cese y desistimiento forman parte de una estrategia anunciada por la SRE y constituyen el primer paso formal para una eventual presentación de acciones civiles contra las empresas que operan centros donde han fallecido personas mexicanas.





