- El morenista Cruz Pérez Cuéllar reunió en Santa Teresa, Nuevo México con autoridades y representantes ganaderos de México y Estados Unidos para construir una respuesta conjunta ante el gusano barrenador, una amenaza que ya golpea la sanidad animal y mantiene bajo presión al comercio de ganado en la frontera.
El encuentro, gestionado durante la administración municipal encabezada por Pérez Cuéllar, reunió a funcionarios de Texas, Nuevo México, Chihuahua y Ciudad Juárez, además de organizaciones del sector pecuario de ambos países.
Durante la reunión participaron Sid Miller, comisionado de Agricultura de Texas; Jeff M. Witte, secretario de Agricultura de Nuevo México; Álvaro Iván Bustillos Fuentes, presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua; y Héctor Ortiz Orpinel, presidente municipal suplente de Juárez.
También acudieron Nelson Balido, presidente del Border Commerce and Security Council, y Gerardo Fierro, director ejecutivo de la New Mexico Border Authority.

Pérez Cuéllar sostuvo que el problema exige dejar a un lado las fronteras administrativas y trabajar con productores, especialistas y autoridades sanitarias para proteger la actividad ganadera de la región.
La sede del encuentro no fue casualidad. Las instalaciones ganaderas de Santa Teresa–San Jerónimo figuran entre las más importantes y modernas de la frontera entre México y Estados Unidos.
El complejo cuenta con capacidad para procesar hasta 5 mil animales por día, mientras cientos de miles de cabezas de ganado cruzan regularmente por esta zona. Por ello, cualquier cierre o restricción sanitaria impacta directamente a productores, transportistas y familias vinculadas con la cadena pecuaria de Chihuahua y Nuevo México.
La suspensión del comercio ganadero en los puertos fronterizos del sur de Estados Unidos mantiene frenado el ingreso de ganado mexicano, de acuerdo con la información vigente del Departamento de Agricultura estadounidense.

¿Por qué preocupa el gusano barrenador?
El gusano barrenador del Nuevo Mundo es la larva de una mosca parasitaria que deposita sus huevos en heridas abiertas. Al nacer, las larvas penetran y se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente.
La plaga afecta principalmente al ganado, pero también puede presentarse en mascotas, fauna silvestre y, con menor frecuencia, seres humanos. Sin atención rápida, puede causar lesiones graves, infecciones e incluso la muerte de los animales. :contentReference[oaicite:5]{index=5}
El problema escaló en junio de 2026, cuando el Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó un caso en un becerro del condado de Zavala, Texas. Dos días después, el gobernador Greg Abbott emitió una declaratoria de desastre para reforzar las medidas de vigilancia y contención.
La experiencia reciente demuestra que cerrar la frontera puede contener temporalmente el riesgo sanitario, pero también deja pérdidas millonarias y miles de animales sin posibilidad de comercialización. Chihuahua se encuentra entre las entidades más expuestas por su volumen de exportación y su conexión directa con Santa Teresa.
Estados Unidos mantiene la liberación de millones de moscas estériles como parte de su estrategia para interrumpir la reproducción del parásito. Sin embargo, el desplazamiento de la plaga obliga a fortalecer la vigilancia, los tratamientos preventivos y la inspección del ganado en ambos lados de la frontera.





