- María Felicia Jiménez decidió romper el silencio y formalizar una denuncia contra Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Pemex, tras acusarlo de amenazas, humillaciones y violencia.
María Felicia Jiménez aseguró que tomó una decisión que “le costó mucho”: denunciar a Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Pemex, su actual esposo y padre de su hijo menor, luego de acusarlo de violencia, amenazas y humillaciones.
En una carta dirigida a la producción de Azucena x Fórmula, difundida por la periodista Azucena Uresti, Jiménez explicó que durante mucho tiempo tuvo miedo de hablar por las represalias que podían caer sobre ella y sus hijos. Sin embargo, afirmó que decidió hacerlo “no por venganza, no por celos, sino por valentía”.
En el texto, María Felicia sostuvo que este caso no debe verse como un pleito privado, sino como un tema de mujeres. Señaló que las víctimas no deben callar ni permitir que las hagan sentir menos.
También relató que, con el paso del tiempo, su relación cambió y que comenzó a sentirse minimizada por ser mujer, por ser migrante, por no tener contactos políticos y por no aportar el mismo dinero a la casa.
Según su testimonio, aun cuando estudiaba, investigaba, daba clases y realizaba trabajo doméstico y de cuidados, su esfuerzo era constantemente reducido.
La denuncia pública de María Felicia Jiménez se dio después de la difusión de un video en el que se observa una agresión atribuida a Rodríguez Padilla. Medios nacionales reportaron que la Secretaría de las Mujeres estableció contacto con ella para brindarle orientación, acompañamiento y apoyo institucional.
La presidenta Claudia Sheinbaum también fijó postura y aseguró que su gobierno dará apoyo institucional a Jiménez en caso de proceder legalmente.
Además, la Fiscalía de Morelos inició una investigación por violencia de género, mientras que la Secretaría de Energía informó que la incorporación de Víctor Rodríguez Padilla al INEEL no se formalizó y que no ocupa actualmente un cargo público.
Uno de los fragmentos más fuertes de la carta apunta directamente al impacto de la violencia en sus hijos. María Felicia explicó que decidió hablar porque su hijo comenzó a repetir frases y actitudes que no corresponden a su edad.
La frase pega porque resume lo que muchas veces se esconde tras la puerta de una casa: “Si yo aguanto, él aprende que aguantar es normal”. Por eso, dijo, quiere que sus hijos crezcan sabiendo que a una madre se le ama, se le cuida y se le respeta.
También agradeció el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum y de la Secretaría de las Mujeres para avanzar en la formalización de su denuncia.





