- El PVEM destapó a Jesús Sesma rumbo a 2030, pero el diputado local llega con más ambición que resultados.
- Quiere venderse como opción para gobernar la capital, aunque en el Congreso local no ha demostrado el liderazgo que exige una ciudad como la CDMX.
El Partido Verde decidió adelantar el reloj político y destapó al diputado local Jesús Sesma Suárez como posible candidato a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México en 2030.
El anuncio llegó en un acto en el Jardín Pushkin, en la alcaldía Cuauhtémoc, donde “liderazgos” del PVEM presumieron que buscarán crecer electoralmente en la capital. Pero el destape dejó una pregunta inevitable: ¿de verdad Sesma cree que puede gobernar la ciudad si ni siquiera ha logrado consolidarse como una figura fuerte en el Congreso local?
PVEM adelanta la carrera en CDMX
Arturo Escobar, coordinador nacional electoral del Verde, fue quien abrió la puerta al destape al señalar que “Chucho Sesma” podría ser su carta para la Jefatura de Gobierno en 2030.
La respuesta de Sesma fue inmediata: “Acepto el reto para 2030. Aquí nadie se raja”.
El problema es que una cosa es aceptar el reto y otra muy distinta tener con qué sostenerlo.
Sesma presume calle, pero carga dudas políticas
El diputado local intentó construir narrativa con temas sensibles: basura, falta de agua, drenajes colapsados e infraestructura urbana abandonada.
El Verde anunció la creación de “guardianes verdes”, una estructura para acompañar denuncias ciudadanas. Suena bonito en volante; falta ver si sirve en territorio o si sólo es el nuevo disfraz de campaña adelantada.
No puede con el Congreso, pero quiere la capital
El punto débil de Sesma es evidente: su trayectoria legislativa no lo coloca como un operador indispensable ni como un liderazgo con fuerza propia en el Congreso de la Ciudad de México.
Para gobernar la capital se necesita capacidad política, operación territorial, visión metropolitana y resultados. No sólo declaraciones de arranque ni porras partidistas.
El destape parece más una apuesta del PVEM para subir su precio en la alianza que una candidatura con músculo real.
El Verde busca vender caro su amor.





