- El gobierno federal y empresarios gasolineros acordaron mantener el precio del diésel en 28 pesos por litro, luego de una reunión entre la presidenta Claudia Sheinbaum y representantes del sector.
- La medida busca contener el impacto del alza internacional del crudo sobre el transporte y la cadena de suministro.
El acuerdo fue reportado tras un encuentro en Palacio Nacional entre Claudia Sheinbaum y concesionarios gasolineros. Empresarios informaron que aceptaron “acatar el precio máximo de 28 pesos el litro de diésel”, aunque prevén revisar de nuevo la medida en unas semanas.
La decisión llega después de varios días de presión pública del gobierno federal por el alza en ese combustible. El 20 de abril, Sheinbaum dijo que 34% de las gasolineras seguían vendiendo el diésel por arriba de los 28 pesos y adelantó que su administración estudiaba medidas para frenar esos precios.
El diésel ya estaba bajo vigilancia federal
El ajuste no surgió de la nada. Días antes, medios nacionales reportaron que el gobierno y el sector habían reforzado una estrategia para contener los combustibles, con un precio máximo del diésel de 28.30 pesos por litro y la gasolina Magna por debajo de 24 pesos. Esa diferencia de centavos importa: muestra que el tope fue afinándose en la negociación hasta cerrarse públicamente en 28 pesos.
Además, Profeco incorporó al diésel en su esquema de monitoreo y verificación de precios, mientras Hacienda mantuvo estímulos fiscales al combustible. Para el periodo del 18 al 24 de abril, la SHCP otorgó un estímulo de 43.17% al diésel.
Presión internacional sobre el precio del combustible
El contexto de este acuerdo es el encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales. Onexpo y otros reportes consignaron que Sheinbaum vinculó la presión sobre gasolina y diésel al repunte del barril por la situación en Irán. También reportó que el reforzamiento del acuerdo ocurrió ante el alza internacional del crudo.
En términos prácticos, el diésel es clave para el transporte de carga y de pasajeros, así que cualquier aumento pega en logística, distribución y precios finales. El objetivo de mantener el precio es evitar que se incremente el costo del transporte de mercancías.


