- La superficie urbanizada de la Zona Metropolitana del Valle de México casi se duplicó entre 1990 y 2025: pasó de 156 mil 561 a 296 mil 859 hectáreas. El crecimiento territorial avanzó más rápido que la población y se extendió principalmente hacia periferias, suelos agrícolas, zonas de recarga y áreas forestales, de acuerdo con el diagnóstico del proyecto de actualización del Programa de Ordenación de la ZMVM actualmente sometido a consulta pública.
En 35 años, la mancha urbana incorporó 140 mil 298 hectáreas, un aumento de 89.61 por ciento. El documento advierte que esa expansión no estuvo acompañada al mismo ritmo por transporte público, agua, drenaje, escuelas, servicios de salud y otros equipamientos urbanos.
Uno de los principales desequilibrios detectados es la diferencia entre el crecimiento territorial y demográfico.
La superficie urbanizada registró una tasa media anual de crecimiento de 1.84 por ciento durante el periodo analizado, mientras que la población avanzó a una tasa de 0.95 por ciento.
El diagnóstico señala que la expansión ocurrió particularmente a lo largo de corredores viales, ejes carreteros y zonas de conectividad regional en municipios del Estado de México e Hidalgo, además de áreas periféricas de la Ciudad de México y del norte de Morelos.
El crecimiento también alcanzó zonas agrícolas, forestales y de recarga hídrica. De acuerdo con el documento citado por La Jornada, alrededor de 62 mil hectáreas han sido ocupadas por asentamientos humanos irregulares.
Expansión obliga a realizar viajes cada vez más largos
El crecimiento hacia las periferias profundizó la separación entre los lugares donde vive la población y las zonas donde se concentran empleos, servicios y equipamientos.
El diagnóstico advierte que esta configuración territorial obliga a un número creciente de habitantes a realizar desplazamientos cada vez mayores.
Los sistemas de transporte masivo de mayor capacidad —Metro, Tren Suburbano, Metrobús y Trolebús— se concentran principalmente en la Ciudad de México y en algunos corredores específicos del Estado de México.
En contraste, amplias zonas periféricas de la capital, Estado de México, Hidalgo y Morelos dependen del transporte concesionado de menor capacidad, como microbuses y camionetas.
De acuerdo con el documento, estos servicios movilizan a más de seis millones de personas y concentran alrededor de 74 por ciento de los viajes realizados en transporte público.
Traslados superan los 90 minutos en algunas zonas
La expansión urbana también tiene consecuencias en los tiempos y costos de traslado.
El diagnóstico indica que sectores de la población superan los 90 minutos por recorrido, principalmente cuando viajan desde las periferias hacia zonas centrales o entre distintos puntos periféricos.
El gasto en transporte puede representar hasta 40 por ciento del ingreso familiar en algunas zonas metropolitanas.
El documento vincula este fenómeno con una urbanización dispersa que ha incrementado las distancias entre vivienda, trabajo, educación y servicios.
Crece dependencia del automóvil y la motocicleta
El transporte público tampoco aumentó al mismo ritmo que la expansión urbana, lo que ha favorecido una mayor dependencia de vehículos particulares.
En 2000 existían 7.18 habitantes por automóvil dentro de la zona metropolitana; para 2021, la proporción se redujo a 2.51 habitantes por unidad.
El crecimiento de las motocicletas fue todavía mayor. En 1997 existían 569 habitantes por motocicleta, mientras que para 2021 la relación cayó a apenas 20 habitantes por unidad.
La modificación refleja la rápida expansión de este vehículo como alternativa para realizar desplazamientos dentro de una metrópoli cada vez más extensa.
¿Qué pasará hacia 2050?
El diagnóstico advierte que, si la tendencia se mantiene hasta 2050, aumentará considerablemente la demanda de suelo urbanizado.
También podrían crecer los asentamientos irregulares y prolongarse todavía más los tiempos de traslado.
Otro efecto previsto es la expansión del parque vehicular, particularmente de las motocicletas, lo que consolidaría un patrón de movilidad individual frente al rezago de las opciones colectivas.
La actualización del Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México busca establecer una estrategia común para una región que rebasa los límites administrativos de la Ciudad de México e involucra municipios de los estados de México, Hidalgo y Morelos. La coordinación metropolitana es uno de los instrumentos promovidos por la Sedatu para atender de manera conjunta problemas de movilidad, servicios y desarrollo urbano que trascienden las fronteras locales.





