- A través de su red social, Donald Trump lanzó una amenaza directa contra Cuba y Venezuela: presumió ataques de EE.UU., habló de “cero petróleo y cero dinero” para La Habana y se erigió como garante militar de Caracas. La respuesta cubana no tardó.
Trump, en modo imperio
En un mensaje cargado de intimidación, Trump aseguró que Cuba “vivió” del petróleo y dinero venezolano a cambio de supuestos “servicios de seguridad” y afirmó que eso terminó tras un ataque reciente de Estados Unidos. Remató con advertencias económicas y una “sugerencia” de negociar “antes de que sea demasiado tarde”.

Cuba responde: no hay pagos ni mercenarismo
La cancillería cubana salió al paso. Bruno Rodríguez Parrilla negó que Cuba reciba —o haya recibido— compensación monetaria o material por “servicios de seguridad” a otros países. Subrayó que La Habana no practica mercenarismo, chantaje ni coerción militar, y contrastó esa postura con la conducta de Estados Unidos.

Derecho internacional vs. sanciones
Rodríguez defendió el derecho soberano de Cuba a importar combustible y a sostener relaciones comerciales sin interferencias ni medidas coercitivas unilaterales. El señalamiento es claro: las sanciones violan el derecho internacional y castigan a la población civil.
Venezuela en el tablero
En el mismo mensaje, Trump ofreció “protección” militar a Venezuela, reforzando la idea de tutela y presión geopolítica. Para La Habana, ese encuadre busca justificar más sanciones y escalamiento regional.
