- Claudia Sheinbaum cortó de tajo cualquier intento de apropiación del discurso de la Cuarta Transformación. Sin nombres largos ni pleitos personales, el mensaje fue directo: nadie habla a nombre de la 4T, el legado no es de funcionarios, es del pueblo.
Sheinbaum responde a la “rebelión” en Educación
Durante su conferencia, la presidenta fue cuestionada sobre los señalamientos de Marx Arriaga, quien acusó al titular de Educación, Mario Delgado, de pretender privatizar la enseñanza y convocó a supuestos “comités de lucha”.
Sheinbaum rechazó la narrativa de confrontación interna y dejó claro que la defensa de la educación pública no está en disputa dentro del gobierno.
“Nadie es portavoz de la Cuarta Transformación”
El corazón del mensaje fue político, ideológico y estratégico:
“Una persona no puede ser portadora de las ideas de la Cuarta Transformación. El único portador es el pueblo de México”, sentenció.
Con esa frase, Sheinbaum desactiva cualquier intento de erigirse como guardián exclusivo del obradorismo, en clara alusión a posturas como las de Arriaga.
El legado de AMLO no se hereda, se vive
La presidenta fue aún más clara:
el legado de Andrés Manuel López Obrador no está en cargos, discursos ni siglas, sino en la gente que evalúa todos los días al gobierno con su respaldo.
Para Sheinbaum, el juicio no lo dan los grupos internos, lo da el pueblo, y hasta ahora —dijo— el balance es positivo.
