- Antes de enfrentar acusaciones por delincuencia organizada y huachicol fiscal, Ernesto Ruffo Appel todavía marcaba la agenda interna del PAN. El exgobernador encabezó una rebelión de la vieja guardia para modificar los estatutos, abrir las candidaturas y quitarles poder a las cúpulas partidistas.
La dirigencia panista aceptó buena parte de aquellas exigencias. Meses después, Acción Nacional presentó los cambios como una supuesta renovación democrática rumbo a las elecciones de 2027.
En abril de 2025, Ruffo apareció junto con los exgobernadores de Baja California José Guadalupe Osuna Millán y Alejandro González Alcocer, así como con Fortunato Álvarez Enríquez, quien ocupó la Secretaría General de Gobierno durante su administración.
El grupo advirtió que el PAN debía “replantearse de manera estratégica” para evitar su desaparición como fuerza política. Su principal reclamo apuntaba contra el control que ejercían las dirigencias sobre la selección de candidaturas.
Ruffo propuso crear una especie de “pequeño INE autónomo dentro del PAN” para impedir que las mesas directivas decidieran unilateralmente quién podía competir por un cargo público.
Los panistas también pidieron incorporar a organizaciones civiles, sectores académicos, empresarios y nuevas generaciones en los procesos internos. Según su diagnóstico, las candidaturas respondían a los intereses de los grupos que controlaban el partido y no a las preferencias de la ciudadanía.

Exgobernadores advirtieron otra derrota frente a Morena
La vieja guardia panista reconoció el deterioro electoral de Acción Nacional y lanzó una advertencia directa: mientras el partido mantuviera cerrados sus procesos internos, seguiría perdiendo elecciones frente a Morena.
La entonces dirigente estatal del PAN en Baja California, Lizbeth Mata, respondió que acompañaba los planteamientos y confirmó que los cambios tendrían que procesarse mediante una reforma estatutaria durante la Asamblea Nacional programada para noviembre de 2025.
En otras palabras, el partido tomó nota del ultimátum de Ruffo y comenzó a construir una reforma para sobrevivir electoralmente. La presión también llegó desde los antiguos grupos de poder de Baja California.
El PAN terminó aplicando parte de la propuesta de Ruffo
El 29 de noviembre de 2025, Acción Nacional aprobó una reforma integral a sus estatutos. El partido incorporó elecciones primarias abiertas, encuestas para seleccionar candidaturas, afiliación digital y mecanismos para aumentar la participación de personas sin militancia previa.
La reforma estableció que las designaciones directas funcionarían como una excepción y anunció la creación de 33 consejos ciudadanos consultivos. Las medidas coincidieron con buena parte de las demandas impulsadas meses antes por Ruffo y los exgobernadores bajacalifornianos.
Sin embargo, el cacareado relanzamiento conservó espacios para las alianzas locales, facilitó una afiliación exprés y dejó dudas sobre las reglas de alternancia y reelección de la dirigencia. El PAN cambió las formas, pero no necesariamente desmontó el control de sus grupos internos.


De promotor de la “democracia interna” a detenido por la FGR
La Fiscalía General de la República detuvo a Ruffo en Ensenada por su presunta participación en delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible relacionados con la empresa Ingemar.
El caso deriva de una investigación vinculada con el aseguramiento de aproximadamente 15.5 millones de litros de combustible y 129 autotanques en Coahuila. Ruffo ha negado responsabilidad directa y deberá enfrentar el proceso bajo el principio de presunción de inocencia.
El PAN cerró filas con su histórico exgobernador y aseguró que podrá aclarar las imputaciones. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la investigación comenzó un año antes de la detención y rechazó que exista una persecución política contra la oposición.
El hombre que pidió un árbitro autónomo dentro del PAN ahora exige que las instituciones externas actúen con imparcialidad.





