- Desde una bodega húmeda en la Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega convirtió las estatuas del Che Guevara y Fidel Castro en rehenes políticos. Ahora las condiciona a un intercambio con Clara Brugada.
Alessandra Rojo de la Vega difundió un video para presumir que mantiene “bajo resguardo” las esculturas del Che Guevara y Fidel Castro. Las convirtió en piezas de negociación política al condicionar su entrega a cambio de recursos públicos.
La alcaldesa abrió la bodega frente a las cámaras, mostró las esculturas y anunció que el Gobierno de la Ciudad podría recuperarlas únicamente entregando el equivalente a su valor en asfalto y camiones recolectores de basura para la demarcación.
Así, las esculturas pasaron de ser patrimonio público a rehenes de una estrategia política.
Mientras Clara Brugada anunció que la Ciudad de México volverá a colocar esculturas del Che Guevara y Fidel Castro, Rojo de la Vega respondió exhibiendo las piezas originales desde el lugar donde permanecen almacenadas y fijando las condiciones para “soltarlas”.
De la Vega aseguró que las esculturas están “perfectamente resguardadas”, aunque aprovechó para reiterar sus descalificaciones contra ambos personajes y convertir el conflicto en un nuevo episodio de confrontación política.





