- Orden financiero, cercanía con el pueblo y cero zigzagueos políticos. Así resume Rocío Nahle García su primer año al frente de Veracruz, durante el podcast Café con Rocío.
Un año de orden, no de improvisación
Nahle fue directa: 2025 fue un año de reordenamiento total. Poner la casa en orden para que el dinero alcance, pagar deudas heredadas del neoliberalismo y arrancar proyectos sin pedir fiado.
“Gobernar es resolver problemas todos los días”, soltó, con esa vibra de ingeniera que no compra cuentos.
Disciplina financiera: pagar sin condonar
La gobernadora explicó cómo Veracruz pagó su deuda institucional con el SAT en solo 10 meses, usando un esquema legal de pagos mensuales con condonaciones permitidas por ley. No fue magia ni rescate presidencial: fue orden y disciplina.
Sí, hubo respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, pero la chamba se hizo desde Veracruz.
Cercanía real con el pueblo
Nahle recordó que pasa más tiempo en territorio que en oficina: 212 municipios no se gobiernan desde el escritorio. Ejemplo claro: la atención directa durante las inundaciones en la Huasteca, con presencia permanente del gabinete federal y estatal.
Cultura como política pública
Mientras algunos creen que la cultura es relleno, Veracruz fue invitado especial al Cervantino en plena contingencia. Además:
Festival Yolpaki (pueblos originarios al centro)
Festival de la Salsa (récord histórico)
Festival del Mar en Coatzacoalcos
Cultura, identidad y reactivación económica. Combo completo.
Segundo piso de la 4T, sin nostalgia neoliberal
Nahle fue clara: el movimiento no se desdibuja. El legado de Andrés Manuel López Obrador no se archiva, se continúa. Nada de regresiones ni pactos raros.
“La derecha quiere regresar. No lo vamos a permitir”, dijo. Y no sonó a consigna, sonó a advertencia.
Claves duras del primer año:
Infraestructura básica: arranque y supervisión directa de carreteras, caminos rurales y obras hidráulicas.
Vivienda y certeza jurídica: entrega de escrituras a familias con décadas en la irregularidad. Obra social que sí cambia vidas.
Salud y educación: rehabilitación de escuelas, mantenimiento de hospitales y seguimiento a abasto. Obra que no corta listón, pero salva tiempo y dinero.
Obra sin deuda nueva: se paga lo heredado y se construye con disciplina financiera. Nada de inflar contratos.
Qué viene en 2026:
Más inversión en infraestructura estratégica (vialidades, agua, equipamiento urbano).
Velocidad: ya con finanzas saneadas, el ritmo sube.
Supervisión en territorio: la gobernadora insiste en revisar obra obra por obra.
