- La dirigencia de Morena Baja California aclaró que pagó puntualmente la renta de sus oficinas. El propio abogado que ejecutó el desalojo confirmó que el contrato original no estaba a nombre del partido, contrario a la versión difundida por el periodista Manuel López San Martín.
Morena Baja California desmintió que haya dejado de pagar durante casi cinco años la renta de sus oficinas en Tijuana, luego del desalojo judicial registrado este miércoles 28 de octubre.
La presidenta estatal del partido, Rosina del Villar Casas, explicó que la diligencia derivó de un conflicto entre la propietaria del inmueble y un particular que lo subarrendaba a Morena, quien presuntamente incumplió sus obligaciones de pago.
En un comunicado oficial, la dirigencia aseguró que cumplió puntualmente con el contrato y realizó los pagos correspondientes al subarrendador.

El propio abogado confirma que Morena no firmó el contrato original
El abogado Hassan Martín Franco Ruiz, representante de la propietaria y secretario general del PAN en Tijuana, reconoció que su clienta celebró el contrato de arrendamiento con un particular, no con Morena.
Según la investigación de Semanario ZETA, la propietaria María del Consuelo Ruiz González promovió el juicio contra Víctor Delgadillo García, quien subarrendaba el inmueble al partido. El litigante informó que la deuda reclamada ronda los 160 mil dólares.
La versión de López San Martín omite un dato fundamental
El periodista Manuel López San Martín difundió el desalojo con la expresión «¡Casi cinco años sin pagar renta!» y señaló que Morena había perdido sus oficinas por una orden judicial.
Sin embargo, su publicación omitió que el contrato reclamado judicialmente correspondía a un particular, como reconoció el propio abogado de la propietaria.
La aclaración es importante: el desalojo ocurrió, pero la existencia de una deuda sobre el inmueble no demuestra que Morena haya incumplido sus propios pagos. El partido sostiene que está al corriente, aunque los comprobantes no se han hecho públicos.
Morena anunció que reubicará sus oficinas en Tijuana, un cambio que, según su dirigencia, ya contemplaba antes del conflicto.





