- Con 74 votos a favor y solo 22 en contra, el Senado aprobó la renuncia de Alejandro Gertz Manero como Fiscal General. La carta del propio exfiscal confirma: Claudia Sheinbaum lo propone como embajador y él deja el cargo tras casi seis años de gestión.
El tablero del Senado lo dejó clarito: 74 votos a favor, 22 en contra y cero abstenciones. Morena, PVEM y PT consiguieron una mayoría sólida para aceptar la renuncia de Alejandro Gertz Manero como titular de la Fiscalía General de la República.
Mientras la oposición intentó armar ruido, la realidad es que no hubo fracturas y la decisión pasó sin drama. El bloque oficialista no solo cerró filas, sino que envió un mensaje de estabilidad institucional: la transición en la FGR será ordenada y sin crisis política.

La carta: Sheinbaum lo propone como embajador
La renuncia proviene directamente de una carta dirigida a la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo. En el texto —filtrado completo esta tarde—, Gertz explica que la presidenta Claudia Sheinbaum lo propuso como embajador de México y que, por ello, solicita dejar la FGR para iniciar el proceso de ratificación.
El exfiscal afirma que seguirá “sirviendo al país” y agradece la “vocación de servicio público que le ha honrado”. La 4T, fiel a su estilo, lo mueve a un espacio donde no habrá tensiones políticas: la diplomacia.
Qué sigue? El proceso constitucional para elegir nuevo titular de la FGR
Aquí entra la parte fina.
Tras la renuncia aceptada por el Senado, se activa el procedimiento establecido en el artículo 102 apartado A de la Constitución:
1. La Presidenta envía una terna al Senado
Claudia Sheinbaum deberá proponer tres perfiles. Puede incluir personas de dentro o fuera de la FGR.
2. El Senado elige al nuevo Fiscal por mayoría calificada
Es decir, dos terceras partes de las y los senadores presentes. Si no se alcanza, la Presidenta puede enviar una nueva terna.
3. Si el Senado vuelve a bloquear, la Presidenta nombra directamente
La Constitución es clara: si el Senado rechaza la segunda terna, el Ejecutivo designa al Fiscal de entre esa segunda lista.
Este diseño evita parálisis institucional y garantiza continuidad operativa. La oposición podrá patalear, pero no puede detener el proceso.
