- Un video difundido en redes muestra a un operador de Flama Gas, S.A. de C.V. conduciendo una pipa de gas LP mientras sostiene un cigarrillo en la mano. La escena, lejos de ser un simple descuido, expone la cultura de negligencia con la que opera esta empresa que transporta sustancias altamente inflamables por las calles del país
Una empresa con contratos públicos y antecedentes oscuros
Flama Gas presume más de 60 años en el mercado y un origen que se remonta a 1947. Sin embargo, su historia está marcada por señalamientos de prácticas abusivas y riesgosas:
En 2015, Profeco incluyó a la gasera en la lista de empresas que despachaban litros incompletos. En la Plataforma Nacional de Transparencia figuran contratos millonarios con el Gobierno de la CDMX y dependencias como el IMSS, donde incluso han obtenido adjudicaciones directas. El Instituto del Deporte de Tlaxcala la reconoció en 2018 como “oferente con mejor precio”, pese a sus antecedentes.
La norma es clara, la negligencia también
El Reglamento de Gas LP y la NOM-007-SESH-2010 obligan a las gaseras a garantizar que sus unidades cuenten con operadores capacitados, pólizas de seguro vigentes, equipo de emergencia, bitácoras de mantenimiento y protocolos estrictos de seguridad.
Una bomba rodante que merece auditoría
La empresa Flama Gas opera en la Ciudad de México y el Estado de México, transportando gas LP a colonias enteras. Hoy no se trata solo de un conductor irresponsable, sino de una compañía que pone en riesgo la vida de miles de personas todos los días y que, además, recibe dinero público.
