- La tragedia de Iztapalapa exhibe la urgencia de reforzar la regulación y supervisión de pipas y empresas gaseras. La 4T, a través de la Fiscalía y el Gobierno capitalino, ha prometido justicia y atención a las víctimas, cerrando el paso a la impunidad.

CDMX vive una de sus tragedias más graves en años. La explosión de una pipa de gas en Iztapalapa dejó hasta el mediodía de este 11 de septiembre un saldo de 8 personas fallecidas, 67 hospitalizadas —6 en estado grave— y 19 dadas de alta, informó la fiscal general de Justicia, Bertha Alcalde Luján.
Chofer detenido e investigado
El conductor de la pipa se encuentra detenido bajo custodia. Su situación jurídica dependerá de la evolución médica y de los resultados periciales. Una de las principales hipótesis apunta a exceso de velocidad como causa del accidente.
Empresa bajo la lupa
La empresa dueña de la unidad también está siendo investigada. Aunque mostró disposición para apoyar a las víctimas, deberá responder en el terreno jurídico y regulatorio. La ASEA (Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente) participa en los peritajes para verificar el cumplimiento de normas de seguridad.
Líneas de investigación abiertas
La Fiscalía capitalina trabaja en peritajes de criminalística, química, explosivos, tránsito terrestre y seguridad industrial. Las indagatorias se centran en dos frentes:
- Posibles deberes de cuidado incumplidos por el chofer.
- Responsabilidad de la empresa en el cumplimiento de regulaciones.
Posibles delitos
Se investigan homicidio culposo, lesiones culposas y daño a la propiedad. Los vehículos afectados serán inspeccionados para determinar indemnizaciones y responsabilidades.
