- El acelerado desarrollo de la inteligencia artificial abrió un nuevo llamado para que México construya una regulación integral que proteja datos personales, derechos humanos y actividades sensibles como la medicina, sin frenar la innovación tecnológica. Académicos, especialistas y la Arquidiócesis Primada de México coincidieron este fin de semana en la necesidad de establecer reglas claras.
El debate ocurre mientras el Congreso analiza distintas iniciativas para crear una Ley General de Inteligencia Artificial, pero hasta septiembre de 2026 México todavía no cuenta con un ordenamiento general vigente que concentre las reglas para el desarrollo, implementación y supervisión de estos sistemas.
Jorge Kashiwamoto, jefe de posgrado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad La Salle y especialista en inteligencia de datos y sistemas computacionales, señaló que el desarrollo de la IA avanza a gran velocidad y puede generar comportamientos no previstos originalmente por sus desarrolladores cuando busca cumplir una instrucción.
El especialista explicó a La Jornada que estos sistemas pueden encontrar canales tecnológicos no supervisados y comunicarse con plataformas o servidores vulnerables, lo que abre riesgos relacionados con filtraciones de información.
Kashiwamoto planteó que México mantiene una regulación fragmentada y requiere una legislación general que establezca límites y responsabilidades para desarrolladores, empresas y usuarios de estas tecnologías.
Uso de IA en medicina requiere mayores controles
Óscar Pilloni, investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM, señaló que uno de los principales riesgos aparece cuando modelos todavía en desarrollo se aplican a actividades sensibles, como procedimientos médicos.
El investigador puso como ejemplo los sistemas utilizados en cirugías a distancia, donde robots pueden ser controlados por especialistas ubicados a miles de kilómetros del paciente. Pilloni consideró que estos escenarios requieren un marco normativo que determine responsabilidades y garantías de seguridad.
La UNAM ha documentado también beneficios de estas herramientas en áreas como el diagnóstico médico. Investigaciones de su Instituto de Ingeniería han señalado que la IA puede aumentar la precisión en la detección de enfermedades cuando funciona como apoyo de especialistas, aunque existen desafíos relacionados con su confiabilidad y supervisión.
Iglesia pide límites sin detener innovación
La Arquidiócesis Primada de México se sumó al debate y pidió construir reglas que permitan aprovechar la tecnología sin delegar decisiones fundamentales exclusivamente a sistemas automatizados.
En un editorial de Desde la fe, la institución sostuvo que México tiene la oportunidad de crear una regulación que no surja del miedo a la tecnología ni de una confianza absoluta en ella. Su planteamiento establece que cualquier regulación debe mantener como eje la dignidad humana.
“La IA necesita límites”, señaló la Arquidiócesis, que planteó discutir quién debe definirlos y bajo qué criterios, especialmente cuando los algoritmos pueden intervenir en decisiones relacionadas con derechos, empleo, privacidad o acceso a servicios.
México aún no tiene una Ley General de Inteligencia Artificial
Actualmente existen distintas disposiciones que regulan aspectos específicos vinculados con algoritmos e inteligencia artificial, pero no una legislación integral vigente.
La Ley Federal del Trabajo, por ejemplo, establece reglas de transparencia para los algoritmos utilizados en plataformas digitales. Además, en mayo se publicaron reformas para proteger la voz, imagen y trabajo de artistas, intérpretes y ejecutantes frente al uso no autorizado de sistemas de inteligencia artificial.
En materia de reclutamiento y decisiones laborales automatizadas existen iniciativas legislativas pendientes. Una propuesta presentada en junio busca regular sistemas de IA utilizados para contratación, evaluación, permanencia y despido, e impedir que decisiones laborales de alto impacto dependan exclusivamente de procesos automatizados. Todavía se encuentra pendiente en el Congreso.
Congreso acumula propuestas para regular la IA
En abril, la Comisión de Análisis, Seguimiento y Evaluación sobre la Aplicación y Desarrollo de la Inteligencia Artificial del Senado informó que había concluido un proceso de trabajo de casi 16 meses, con la participación de 72 especialistas, para construir una propuesta de regulación nacional.
También se encuentra pendiente una iniciativa presentada en el Senado para reformar el artículo 73 constitucional y facultar expresamente al Congreso de la Unión para expedir una Ley General de Inteligencia Artificial. La propuesta contempla reglas sobre derechos humanos, seguridad jurídica, transparencia, innovación y supervisión de estos sistemas.
En la Cámara de Diputados existe otra iniciativa para crear una Ley General para la Regulación y Uso Ético de la Inteligencia Artificial. El proyecto propone clasificar sistemas por nivel de riesgo, crear una autoridad nacional supervisora, establecer evaluaciones para aplicaciones de alto riesgo y reconocer el derecho de las personas a saber cuándo interactúan con una IA. Continúa pendiente en comisiones.
Así, el debate legislativo mexicano ya cuenta con distintas propuestas, mientras especialistas plantean acelerar la construcción de un marco integral ante la creciente incorporación de inteligencia artificial en actividades económicas, laborales, médicas y cotidianas.





