- Una acusación federal exhibió una presunta red que operaba desde Estados Unidos para abastecer de armas, conocimientos técnicos y asesoría al Cártel de Sinaloa. El principal señalado podría recibir cadena perpetua.
Un gran jurado federal del Distrito Norte de Texas presentó una acusación de 12 cargos contra Loyd Walter Hall, de 27 años, y otras tres personas por su presunta participación en una red dedicada a comprar y traficar armas de fuego para el Cártel de Sinaloa.
La acusación formal se presentó el 25 de junio, aunque la Fiscalía estadounidense hizo público el caso el 21 de julio. Todos los imputados ya comparecieron inicialmente ante un tribunal federal.
Hall enfrenta cargos por conspiración para brindar apoyo material a una organización terrorista extranjera, conspiración para distribuir drogas destinadas a Estados Unidos y posesión de un arma durante un delito relacionado con narcotráfico.
También lo acusan de entregar información falsa a vendedores autorizados y participar en un esquema de prestanombres para comprar y traficar armas.
Habrían enviado armas y asesoría al Cártel de Sinaloa
De acuerdo con la Fiscalía, Hall y sus presuntos cómplices mantuvieron entre 2024 y 2026 una relación con un integrante del Cártel de Sinaloa ubicado en Chihuahua.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Hall no solo proporcionó armas de fuego. También habría entregado conocimientos técnicos y recomendaciones para eludir las leyes estadounidenses y evitar que las corporaciones de seguridad detectaran las operaciones.
Junto con Hall fueron acusados Jesús Quezada Meza, ciudadano mexicano de 30 años residente en Dumas, Texas; Omar Velásquez, de 44 años y residente de Utah; y Catlynn Ann Townsend, de 29 años y originaria de Amarillo.
Meza y Velásquez enfrentan cargos por conspirar para realizar compras mediante prestanombres y traficar armas. Townsend habría entregado información falsa en los registros obligatorios de un vendedor autorizado.
Hall podría recibir cadena perpetua
Si un tribunal lo declara culpable, Loyd Walter Hall podría recibir una sentencia máxima de cadena perpetua en una prisión federal.
Meza y Velásquez podrían enfrentar hasta 15 años de cárcel cada uno, mientras que Townsend podría recibir una pena máxima de cinco años.
La ATF y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional encabezaron las indagatorias con apoyo del FBI y del Departamento de Policía de Amarillo.
El gobierno estadounidense designó formalmente al Cártel de Sinaloa como organización terrorista extranjera el 20 de febrero de 2025. Esta clasificación permitió que la Fiscalía incluyera cargos relacionados con el presunto apoyo material entregado al grupo criminal.





