- El gobernador Alejandro Armenta visitó la fábrica “Cariñitos” en Tehuacán, donde anunció la producción de 300 mil pares de zapatos escolares este año y 700 mil para 2026, recuperando un sector abandonado por más de medio siglo.

Tehuacán, corazón zapatero
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, sostuvo un encuentro con productores de calzado de Tehuacán, reafirmando su compromiso de fortalecer la economía circular y generar riqueza comunitaria mediante el cooperativismo.
Durante su recorrido por la Fábrica de Zapatos “Cariñitos”, Armenta anunció la meta de 300 mil pares escolares para este 2025, con un incremento proyectado a 700 mil pares en 2026, consolidando así el renacimiento de una industria olvidada por más de cinco décadas.
Cooperativismo y soberanía productiva
Víctor Gabriel Chedraui, secretario de Desarrollo Económico y Trabajo, resaltó que este proyecto refleja la visión de un gobierno que apuesta por la soberanía productiva y el desarrollo regional, donde la industria zapatera es eje de empleo y competitividad para Puebla.
Sergio Angelo Ávila, director de Economía Social, explicó que el modelo de cooperativas garantiza que la riqueza generada permanezca en las comunidades, fortaleciendo el bienestar de las familias trabajadoras.
Testimonios y respaldo local
Isael Nájera Ventura, presidente de la Industria del Calzado en Puebla, celebró la confianza que regresa al sector. También Margarita Vargas y su hija Janet Pacheco Vargas, dueñas de “Cariñitos”, compartieron que nunca antes habían recibido un apoyo de tal magnitud, lo que hoy se traduce en ingresos y estabilidad para cientos de familias.
Acompañamiento político y social
Al evento asistieron el presidente municipal de Tehuacán, Alejandro Barroso Chávez; la diputada federal Rosario Orozco Caballero; legisladoras locales y miembros del gabinete estatal, quienes refrendaron su respaldo a una estrategia que coloca al calzado poblano en el centro del desarrollo económico estatal.
Con este impulso, el gobierno de Puebla no solo reactiva una tradición productiva histórica, sino que coloca al calzado poblano como emblema de la economía social y comunitaria que caracteriza a la Cuarta Transformación.
