- Tras la puesta en marcha del megatanque de cinco millones de litros en Ciudad Cuauhtémoc, el Gobierno de Ecatepec inició jornadas masivas para reparar fugas y evitar el desperdicio de agua potable.
Más de 200 servidores públicos participaron este sábado en brigadas desplegadas por distintas zonas de Ciudad Cuauhtémoc, una de las regiones con mayor demanda hídrica del municipio.
La alcaldesa Azucena Cisneros Coss instruyó el sellado de tuberías afectadas luego de que el nuevo tanque comenzó a suministrar mayor presión de agua en la zona.
De acuerdo con el Gobierno municipal, las brigadas buscan que el agua llegue a las familias y no se pierda por fugas en la red hidráulica.
“Ahora que ya tenemos un tanque que nos está suministrando mayor presión, nos están saliendo más fugas. Lo que queremos es erradicarlas para que el agua llegue a los ciudadanos y no se nos desperdicie”, señaló el director de Sapase, Francisco Reyes Vázquez.

Ecatepec usa tecnología para detectar fugas y tomas clandestinas
El pasado 13 de junio, Cisneros Coss presentó en Ciudad Cuauhtémoc equipos de última tecnología para localizar fugas, tomas clandestinas y fallas en la red de agua potable.
Sapase cuenta con un georadar que permite detectar fugas, oquedades, tomas clandestinas y daños en redes de agua potable y drenaje.
Además, el organismo opera un robot que inspecciona las tuberías desde el interior para ubicar bloqueos, taponamientos, fracturas y fugas.

Más de 50 fugas reparadas en líneas principales
Reyes Vázquez informó que trabajadores de Sapase han reparado más de 50 fugas en líneas principales de distribución.
En estas jornadas también participan servidores públicos de áreas como Servicios Públicos, Obras Públicas y Protección Civil.
El funcionario explicó que los trabajos continuarán cada sábado hasta reducir al máximo las fugas provocadas por la presión del nuevo suministro.
“La instrucción de la presidenta municipal Azucena Cisneros es que continuemos aquí reparando fugas hasta ver la forma de erradicarlas”, reiteró.
Sapase reconoció que una parte importante de la red hidráulica está compuesta por tuberías de asbesto-cemento, un material antiguo que ya no debería formar parte de la infraestructura pública.
Sin embargo, el organismo aseguró que continuará con las reparaciones necesarias para mantener el servicio y evitar el desperdicio.






