- La presidenta municipal de Tlalixcoyan, Bertha Adriana Lagunes Sánchez, volvió al centro de la polémica. Imágenes de las celebraciones del Grito de Independencia desataron críticas en redes por el calzado de la alcaldesa y de su hija, titular del DIF Municipal.
- Las fotografías fueron comparadas con unas Jimmy Choo Love 100 de $56,690 y unas sandalias Gucci de $19,200, ambos pares sumarían $75,890 pesos.
La cifra equivale a unas 241 jornadas de salario mínimo. En 2026, el ingreso mínimo general es de $315.04 diarios y $9,582.47 mensuales, por lo que los dos pares representarían casi ocho meses completos de salario mínimo.

La comparación abrió cuestionamientos sobre austeridad y congruencia en el ejercicio del poder municipal, aunque no existe evidencia de que el calzado haya sido adquirido con recursos públicos, no cuadra con el ingreso que tiene una alcaldesa.

Mientras en redes sociales se discute el calzado de lujo atribuido a la alcaldesa de Tlalixcoyan, Bertha Adriana Lagunes Sánchez, el municipio atraviesa una crisis mucho más concreta: la de sus productores de piña.
En julio, más de 150 agricultores de la comunidad de La Víbora pidieron apoyo urgente a las autoridades municipales ante el desplome de las ventas, la falta de compradores y toneladas de fruta que comenzaban a perderse en el campo. Productores reportaron inversiones de entre 250 mil y 270 mil pesos por hectárea y pérdidas de hasta 70% de la cosecha.

Reportes regionales documentaron que producir una piña podía costar alrededor de 8 pesos, mientras los agricultores terminaban vendiéndola en 4 o 5 pesos para intentar recuperar algo de su inversión. Bajo esas condiciones, las pérdidas podían alcanzar los 300 mil pesos por hectárea. Algunos productores señalaron incluso que trabajaban con financiamientos y que, sin ingresos suficientes para pagar deudas e insumos, estaba en riesgo su capacidad para volver a sembrar.
Así, más que una discusión sobre marcas, el episodio coloca bajo escrutinio las prioridades y la respuesta de un gobierno municipal frente a uno de los sectores productivos más golpeados de Tlalixcoyan.





