- Las presas sinaloenses casi duplicaron su almacenamiento durante julio y comenzaron agosto al 29.9% de su capacidad. Un especialista estima que podrían alcanzar 70% al cierre de septiembre.
Las lluvias comenzaron a darle la vuelta a la crisis hídrica en Sinaloa. Tras años de sequía y bajos niveles de almacenamiento, la temporada de 2026 se perfila como la más productiva de la última década, de acuerdo con el geofísico Juan Espinoza Luna.
El especialista proyectó que el sistema de presas podría alcanzar un promedio ponderado de 70% de su capacidad al finalizar septiembre, siempre que continúen las condiciones meteorológicas favorables. La cifra representa una estimación técnica y no el nivel actual de los embalses.
Al corte del 1 de agosto, las 11 principales presas del estado almacenaban 4 mil 738.2 millones de metros cúbicos, equivalentes al 29.9% de su capacidad de conservación.
Al comenzar julio se encontraban al 16.6%. Es decir, el sistema ganó 13.3 puntos porcentuales en sólo un mes y prácticamente duplicó el volumen disponible.
El panorama también supera al registrado un año atrás. A estas mismas fechas de 2025, los embalses se encontraban alrededor de 18.1%, por lo que actualmente disponen de 11.8 puntos porcentuales adicionales.
Julio dejó lluvias por encima del promedio
Espinoza Luna explicó que julio registró precipitaciones extraordinarias. Sus cálculos señalan que cayeron aproximadamente 70 milímetros más que durante el mismo periodo de 2023, un volumen superior a los rangos normales de la región.
Este comportamiento permitió aumentar los escurrimientos hacia las cuencas y acelerar la recuperación de los embalses después de varios ciclos marcados por la escasez de agua.
Las presas recibían en conjunto 720.3 metros cúbicos por segundo al comenzar agosto, frente a extracciones de apenas 12.6 metros cúbicos por segundo, un balance que favorece la acumulación de agua.
La presa Luis Donaldo Colosio, conocida como Huites, comenzó agosto al 46% de su capacidad, mientras Sanalona llegó a 41%.
Bacurato alcanzó 37.3%; El Comedero, 29.9%; El Varejonal, 22.7%, y la Miguel Hidalgo, 13%. Los niveles muestran una recuperación desigual, pero con una tendencia general al alza.
Aunque algunas presas ya rondan 40%, el promedio estatal permanece por debajo de 30%. Por ello, llegar al 70% dependerá de las lluvias que se acumulen durante agosto y septiembre.
Septiembre será decisivo para el campo sinaloense
El especialista señaló que septiembre suele concentrar una parte importante de la actividad ciclónica y de las precipitaciones en Sinaloa. Ese periodo será clave para definir cuánta agua estará disponible para el siguiente ciclo agrícola.
Alcanzar el nivel proyectado permitiría planificar con mayor certidumbre las siembras y reducir la presión hídrica sobre uno de los principales estados productores de alimentos del país. Sin embargo, los agricultores todavía enfrentarán problemas como la volatilidad de los precios y los costos de producción.
El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó para este 2 de agosto lluvias de entre 75 y 150 milímetros en el centro y sur de Sinaloa, provocadas por el monzón mexicano.
Las precipitaciones pueden seguir alimentando ríos y presas, pero también representan riesgos de inundaciones, deslaves, encharcamientos y crecidas de arroyos. La recuperación hídrica es una buena noticia, pero no autoriza a bajar la guardia frente a los fenómenos extremos.





