- La Ciudad de México dio un paso clave para reconocer los cuidados como un derecho y no como una carga impuesta, casi siempre, a las mujeres. Clara Brugada afirmó que la nueva Ley de Cuidados busca “desfeminizar, desmercantilizar y desfamiliarizar” estas tareas.
La aprobación de la nueva Ley de Cuidados de la Ciudad de México abre un capítulo importante en la política social capitalina. Reconocer que cuidar no debe recaer únicamente en las mujeres ni resolverse sólo dentro de las familias.
Durante el acto realizado en la Utopía Mixiuhca, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, sostuvo que esta legislación busca transformar la manera en que la sociedad asume la atención de niñas, niños, personas mayores, personas con discapacidad o en situación de dependencia.
Clara Brugada plantea “desfeminizar” los cuidados
Brugada afirmó que la nueva legislación abre el camino para “desfeminizar, desmercantilizar y desfamiliarizar” el trabajo de cuidados, una actividad que durante décadas ha sido invisible, no remunerada y cargada principalmente sobre las mujeres.
La mandataria capitalina señaló que cuidar es una tarea indispensable para que la sociedad funcione, pero no puede seguir siendo asumida como una obligación exclusiva de las madres, hermanas, hijas o abuelas.
También recordó que la Ciudad de México fue la primera ciudad del país en incorporar en su Constitución el objetivo de erradicar la división sexual del trabajo, lo que calificó como parte de un nuevo constitucionalismo feminista.
Derecho a cuidar, recibir cuidados y autocuidado
La nueva Ley de Cuidados reconoce tres dimensiones como parte de un mismo derecho humano: el derecho a cuidar, el derecho a recibir cuidados y el derecho al autocuidado.
Además, establece la obligación del gobierno capitalino de ampliar de manera progresiva los servicios públicos y desarrollar infraestructura especializada para consolidar un Sistema de Cuidados con cobertura universal.
Un sistema público contra desigualdades
Brugada destacó que detrás de cada mujer que dejó de estudiar, abandonó un empleo o postergó sus proyectos personales existe una sobrecarga injusta de tareas de cuidado que debe atenderse desde las políticas públicas.
Por ello, la jefa de Gobierno afirmó que este compromiso será permanente y deberá mantenerse más allá de las administraciones, al considerar la construcción de infraestructura para los cuidados como una obligación transexenal.





