- El paro nacional indefinido de la CNTE ya pegó en las aulas. Más de 1.4 millones de estudiantes de educación básica permanecen sin clases, mientras la Coordinadora mantiene movilizaciones y plantones en distintos puntos del país.
La protesta magisterial tiene demandas laborales sobre la mesa, pero el costo social recae sobre niñas, niños y adolescentes, principalmente en estados históricamente golpeados por la desigualdad.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Pública reportadas por medios nacionales, el paro afecta a un millón 390 mil 673 estudiantes de preescolar, primaria y secundaria.
La afectación alcanza a 17 mil 289 escuelas públicas y a 88 mil 106 docentes que participan en las movilizaciones. En términos nacionales, el golpe representa cerca del 6.88 por ciento de la matrícula pública de educación básica.
El caso más complicado está en Oaxaca, donde 10 mil 653 escuelas permanecen cerradas. En esa entidad, más de 734 mil estudiantes se quedaron sin clases, lo que representa más de nueve de cada diez alumnos de educación básica pública.
Le siguen Chiapas, con 2 mil 392 escuelas cerradas y 261 mil 414 alumnos afectados; Zacatecas, con 2 mil 81 planteles y 217 mil 375 estudiantes; Guerrero, con mil 380 escuelas y 117 mil 495 alumnos; y Michoacán, con 767 planteles y 54 mil 106 estudiantes.
El costo del paro: aulas vacías y millones en nómina
Horacio Martínez, académico del Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José María Morelos”, estimó que durante los primeros diez días de paro se habrían pagado más de 586 millones de pesos en nómina a docentes que no acudieron a clases.
El cálculo parte de los 88 mil 106 maestros reportados en huelga y un salario promedio mensual de 20 mil pesos. Si el paro continúa, el monto podría superar los 879 millones de pesos.
La cifra importa, pero cada día sin clases amplía el rezago, sobre todo en comunidades donde la escuela pública no es una opción más, sino la única.





