- Las declaraciones del diputado priista Rubén Moreira contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador encendieron el debate político.
- El legislador aseguró que AMLO es un “metiche” por opinar sobre asuntos internacionales, aunque sus dichos fueron cuestionados por quienes recuerdan que expresidentes del PAN han intervenido activamente en la discusión pública reciente.
El coordinador de los diputados federales del PRI, Rubén Moreira, criticó la reaparición pública del expresidente Andrés Manuel López Obrador y lo calificó como “metiche”, al considerar que no debería involucrarse en temas relacionados con otros países ni intervenir en debates de política internacional.
Durante una entrevista, Moreira sostuvo que las participaciones públicas de exmandatarios pueden generar tensiones innecesarias dentro del sistema político mexicano y aseguró que la historia ofrece ejemplos de conflictos entre expresidentes y gobiernos en funciones.
“El expresidente es muy metiche”, afirmó el legislador priista, quien comparó la situación actual con episodios históricos como el Maximato, así como las diferencias entre otros mandatarios mexicanos de distintas épocas.
¿Doble rasero en la oposición?
Las declaraciones del dirigente priista provocaron reacciones inmediatas en redes sociales, donde diversos usuarios señalaron una aparente contradicción dentro del bloque opositor.
Los críticos recordaron que los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón mantienen una participación constante en la vida pública nacional. Ambos suelen emitir posicionamientos políticos, realizar críticas al gobierno federal e incluso respaldar públicamente a figuras y gobiernos emanados del PAN.
En fechas recientes, Fox y Calderón también expresaron respaldo a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, durante momentos de presión política y mediática, sin que desde el PRI o el PAN se cuestionara su intervención en los asuntos públicos.
Reaparición de AMLO sigue generando reacciones
Aunque López Obrador concluyó su mandato en 2024 y ha mantenido un perfil público más discreto que durante su Presidencia, cada una de sus apariciones continúa generando impacto político y mediático.
Para sus simpatizantes, el exmandatario conserva autoridad moral y legitimidad para opinar sobre asuntos nacionales e internacionales. Para sus adversarios, en cambio, sus intervenciones representan una influencia que consideran indebida sobre la vida política del país.





