La presidenta Claudia Sheinbaum llevó a Veracruz un mensaje de soberanía con filo político. En la conmemoración del 112 aniversario de la Defensa del Puerto de Veracruz encabezó la jura de bandera de 419 cadetes de primer año de la Heroica Escuela Naval Militar y del área de estudios navales en salud, y llamó a formar marinos valientes, íntegros y leales al pueblo.

Veracruz, memoria viva de la soberanía
Desde la Heroica Escuela Naval Militar, en Antón Lizardo, Sheinbaum colocó la ceremonia en un plano mayor: no sólo recordó la defensa de 1914, también reivindicó a Veracruz como territorio de resistencia y dignidad nacional. La mandataria insistió en que México es una nación libre, independiente y soberana, mientras la cobertura del acto retomó que el 21 de abril de 1914 marcó el inicio de la intervención estadounidense en el puerto.
419 cadetes juraron bandera
La ceremonia reunió a 419 cadetes de primer año. De acuerdo con reportes del evento, 240 son hombres y 179 son mujeres, estas últimas provenientes de las tres escuelas de formación naval mencionadas durante el acto. La presencia de esta nueva generación le dio al mensaje presidencial un tono claro: la defensa de la patria no se mira desde la grada, se asume como vocación de servicio.

El mensaje político de Sheinbaum
El discurso presidencial apostó por una idea simple, pero potente: servir a México pasa por servir a los demás, a la historia y al futuro del país. En la ceremonia, Sheinbaum sostuvo que el país necesita marinos con honor, deber, lealtad y patriotismo, y remató con la tesis política del acto: el amor al pueblo y a la patria está por encima del entreguismo y de la ambición.
En Veracruz, Sheinbaum no sólo encabezó una ceremonia naval. También reactivó un mensaje central de su gobierno: la soberanía no se negocia, la patria no se entrega y el servicio público sólo tiene sentido cuando se pone del lado del pueblo.







