- A semanas de que venga el cambio de titular en la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Alfonso Ramírez Cuéllar (Morena) puso el dedo en la llaga: el marco actual concentra demasiado poder en una sola persona y deja huecos peligrosos. Incluso para el nepotismo.
El cambio de titular en marzo prende focos
Con el relevo de la ASF previsto para marzo, el vicecoordinador de Morena en San Lázaro, Alfonso Ramírez Cuéllar, planteó que la elección del próximo auditor/a no debería seguir bajo las mismas reglas, porque —dice— la actuación reciente del organismo dejó ver problemas estructurales y debilidades.
Fallas del modelo actual: demasiado poder en una sola oficina
Ramírez Cuéllar muestra el problema central: hoy el titular concentra decisiones estratégicas que deberían tener contrapesos, como:
Programa anual de auditorías
Reglamento interior Nombramientos de mando superior
Emisión de normas y autorizaciones
Nepotismo: el hueco legal que nadie debería defender
Otro punto directo: no hay reglas claras contra el nepotismo, porque el marco normativo no prohíbe explícitamente que la persona titular de la ASF tenga vínculos familiares con altos funcionarios de los tres poderes, lo que abre riesgos serios de conflicto de interés.
“Se audita poco donde más importa”
En su comunicado, Ramírez Cuéllar también señaló evidencia de una brecha significativa entre:
la identificación de sectores estratégicos, y el presupuesto efectivamente auditado.
Además, acusó omisiones relevantes en ámbitos de alta complejidad y riesgo (justo donde la auditoría debería ser más filosa).
