- Con presencia territorial, coordinación institucional y atención directa a la población, Guerrero se convirtió en uno de los principales focos de la estrategia nacional de seguridad durante 2025, reflejando el enfoque del nuevo gobierno federal para atender la violencia desde sus causas estructurales.
Un modelo de seguridad con dirección federal
La estrategia de Atención a las Causas aplicada en Guerrero se inscribe en el modelo de seguridad promovido desde la Presidencia, que prioriza la intervención social, la reconstrucción del tejido comunitario y la acción coordinada del Estado por encima de enfoques meramente reactivos.

Durante el año se llevaron a cabo 2,445 sesiones de Mesas de Paz —315 estatales y 2,130 regionales— en las ocho regiones del estado, con la participación de autoridades federales, estatales y municipales, así como 200 acuerdos interestatales con Morelos y Puebla.
Resultados en territorio: menos discurso, más acción
El despliegue institucional se tradujo en cifras concretas:
29 Jornadas de Paz 50 Ferias de Paz 47,022 visitas casa por casa 37 espacios públicos recuperados 186,439 atenciones directas a la población
Municipios como Acapulco de Juárez y Chilpancingo de los Bravo concentraron una parte relevante de estas acciones, con atención prioritaria en colonias identificadas como focos de conflictividad social.

Desarme y control territorial
Como parte del eje preventivo, el programa “Sí al desarme, sí a la paz” permitió retirar de circulación 149 armas de fuego, así como miles de cartuchos, cargadores y explosivos, en nueve municipios del estado, entre octubre de 2024 y diciembre de 2025.
Bienestar y atención a emergencias
El Tianguis del Bienestar reforzó la presencia del gobierno federal en regiones históricamente marginadas, con atención a 44,364 familias en 21 comunidades de 12 municipios, incluyendo acciones de apoyo tras la emergencia provocada por el huracán Erick. En estas jornadas participaron 1,169 servidores públicos de distintas dependencias.
Un enfoque que marca el sexenio
La experiencia de Guerrero muestra cómo el enfoque de seguridad del gobierno federal, encabezado por Claudia Sheinbaum, apuesta por la presencia del Estado, la atención social y la coordinación interinstitucional como pilares para reducir la violencia de forma sostenida.
