- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó una postura firme del Estado mexicano frente a los hechos en Venezuela: no a la intervención, sí a la soberanía. México condena la acción unilateral de Estados Unidos y reafirma su política exterior histórica.
México dice no a la intervención
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum dejó claro que la posición de México no admite ambigüedades: la intervención extranjera nunca ha traído democracia ni bienestar a América Latina. Al contrario, ha dejado inestabilidad, violencia y fractura social.
El mensaje es directo: solo los pueblos pueden decidir su destino, su forma de gobierno y el uso de sus recursos.
Soberanía y autodeterminación no son negociables
La presidenta recordó que este principio no es solo político, sino constitucional y jurídico, respaldado por la Carta de la ONU y el derecho internacional.
La soberanía, dijo, no es opcional ni se negocia según intereses geopolíticos.
En pleno siglo XXI, la invasión y la acción unilateral no pueden ser la base de las relaciones internacionales.
Una nueva visión para América
Sheinbaum propuso un giro de fondo para el continente:
Cooperación, no intervención Desarrollo con inversión productiva Integración económica regional Bienestar social como eje Diálogo entre iguales
Relación con EE.UU.: cooperación sin subordinación
En materia de seguridad y combate al narcotráfico, México mantiene un entendimiento con Estados Unidos basado en cuatro principios:
respeto a la soberanía, responsabilidad compartida, confianza mutua y cooperación sin subordinación.
Sheinbaum subrayó que México coopera para frenar el fentanilo por razones humanitarias, pero también señaló una verdad incómoda: las armas ilegales vienen del norte y el consumo allá también es parte del problema.
