- La 4T asestó un golpe quirúrgico a las redes de extorsión en el norte del país: Edgar Rodríguez Ortiz, “El Limones”, secretario de organización de la CATEM en La Laguna y operador financiero de Los Cabrera, fue detenido en Durango tras un operativo encabezado por Omar García Harfuch.
El liderazgo sindical que derivó en brazo criminal
Edgar “N”, alias “El Limones”, no era un operador menor. Se movía entre dos mundos:
— Secretario de organización de la CATEM en La Laguna.

— Objetivo prioritario de autoridades federales por su rol como operador financiero y jefe de plaza del grupo criminal Los Cabrera.
Usaba su posición gremial como escudo político para controlar territorios, movilizar recursos y, según autoridades, operar un sistema de extorsión contra comerciantes, ganaderos y transportistas en la región lagunera.
El operativo de Harfuch: inteligencia y coordinación federal

De acuerdo con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, la detención se logró gracias a labores de inteligencia en coordinación con:
– SEMAR
– SEDENA
– SSPC
– FGR
– Agencia de Investigación Criminal
– Información del Centro Nacional de Inteligencia
– Apoyo del Gobierno de Coahuila
El funcionario detalló que la captura representa “un golpe directo a las redes de extorsión”, como parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión instruida por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Extorsión, fraude y poder territorial
Harfuch confirmó que “El Limones” era investigado por:
Extorsionar a comerciantes y ganaderos. Operar finanzas del grupo criminal. Movimientos irregulares identificados por la UIF, vinculados a extorsión y fraude.
Durante el operativo se aseguraron armas largas, una granada y equipo táctico, lo que confirma la capacidad de fuego del grupo bajo su control.
CATEM bajo lupa: un aparato sindical convertido en plataforma criminal
Aunque la CATEM se promueve como un sindicato moderno y reformista, casos como el de “El Limones” muestran que en algunas regiones la estructura gremial fue utilizada para cobrar derecho de piso, intimidar pequeños negocios y operar como una red paralela de control territorial.
El reventón de esta célula delincuencial expone un patrón: viejos y nuevos cacicazgos sindicales que aprovecharon las siglas para cubrir actividades ilícitas, algo que la 4T ha venido desmontando con operativos quirúrgicos.
