- El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció que el Área Metropolitana de Guadalajara atraviesa una “crisis de agua potable como nunca antes” y anunció que durante aproximadamente seis meses habrá rotación del servicio para dejar de utilizar parte del sistema que hoy está enviando agua sucia a miles de hogares.
En un mensaje difundido este lunes, Lemus admitió la gravedad del problema que enfrentan habitantes de Guadalajara y municipios metropolitanos por el agua turbia, negra, amarillenta, con sedimentos y malos olores.
El mandatario aseguró que la principal causa está en el antiguo sistema de abastecimiento de Chapala y en el agua que pasa por la presa Las Pintas. También informó que se detectaron descargas irregulares a lo largo del canal que alimenta este cuerpo de agua.
Su gobierno tomó la decisión de dejar temporalmente de utilizar tanto el agua de Las Pintas como parte del sistema antiguo Chapala-Guadalajara. La medida supone retirar hasta 2.5 metros cúbicos por segundo del suministro metropolitano.
El propio Lemus reconoció que habrá que aplicar un esquema de “rotación del servicio” durante unos seis meses, mientras concluyen el acueducto de desvío de La Calera y la primera etapa de ampliación de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle. Medios locales han descrito el esquema directamente como tandeos.
Las denuncias por agua sucia no comenzaron esta semana
Aunque Lemus presentó el agravamiento de la crisis como un episodio reciente, existen registros oficiales de problemas de calidad y desabasto desde hace varios años.
La propia Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco documentó que en 2019 ya existían reportes de agua sucia en 126 colonias del Área Metropolitana de Guadalajara. Para 2020 la cifra había aumentado a 140 colonias.
El caso llegó a tal grado que en agosto de 2020 la CEDHJ abrió una investigación de oficio y posteriormente acumuló numerosas quejas por agua turbia, amarillenta, con sedimentos y falta de suministro.
En su Recomendación 10/2022, la Comisión concluyó que se había acreditado tanto la falta de distribución de agua en diversas colonias como su deficiente calidad en otras. También señaló deficiencias de previsión y preparación institucional para enfrentar el problema.
En 2021 Guadalajara ya vivía tandeos y protestas
La situación se agravó en 2021, ya bajo el gobierno estatal de Enrique Alfaro.
En marzo de aquel año, cientos de miles de habitantes padecieron problemas de suministro. El SIAPA reconoció inicialmente afectaciones en 213 colonias y posteriormente otras 159 fueron incorporadas a un programa de tandeos de dos días con agua y dos días sin servicio.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos incluso emitió el 10 de marzo de 2021 un pronunciamiento específico ante las denuncias de numerosas colonias por falta de agua y ausencia de respuesta suficiente del SIAPA.
Pablo Lemus ya estaba involucrado en la gestión metropolitana del agua
En febrero de 2021, cuando Pablo Lemus era presidente municipal de Zapopan, colectivos ciudadanos solicitaron juicio político contra él y los entonces alcaldes de Guadalajara, Tlaquepaque y Tonalá.
La razón: los cuatro formaban parte del órgano de administración del SIAPA y los colectivos los señalaban por presuntas omisiones frente a problemas relacionados con agua contaminada.
En 2023 y 2024 las quejas siguieron
El problema tampoco desapareció después de la crisis de 2021.
En marzo de 2023, el propio SIAPA reconoció problemas de agua turbia y sedimentos en alrededor de 50 colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Para julio de 2024, un investigador especializado había documentado 293 reportes en 181 colonias sólo durante ese año. Habitantes denunciaban agua amarilla, café e incluso negra, además de afectaciones en ropa y viviendas.
En noviembre de ese mismo año se reportó que el SIAPA recibía alrededor de 2 mil quejas anuales por agua sucia. El entonces director del organismo reconoció además que cerca del 60% de los 8 mil 600 kilómetros de la red de distribución ya había superado su vida útil.
Alfaro decía que había dejado agua garantizada por 50 años
Ahí aparece la contradicción más importante dentro de los propios gobiernos de Movimiento Ciudadano.
En su Sexto Informe de Gobierno, la administración de Enrique Alfaro aseguró que entre 2019 y 2024 había realizado una “inversión histórica” de 10 mil 983 millones de pesos en infraestructura hidráulica.
El documento reportó además mil 191 millones de pesos en potabilización y mil 344 millones en distribución. Según aquella administración, el volumen disponible para Guadalajara había pasado de 10.56 metros cúbicos por segundo en 2018 a 20.59 en 2024.
Dos años después, su sucesor del mismo partido sostiene que durante “muchos años” no se realizaron las inversiones necesarias y que Guadalajara atraviesa una crisis de agua “como nunca antes”.
La crisis explotó nuevamente en 2026
Los reportes ciudadanos se multiplicaron durante este año.
Información obtenida vía transparencia reveló que, entre enero de 2025 y enero de 2026, el SIAPA recibió mil 83 quejas por agua turbia o sucia en 475 colonias de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá.
En marzo de 2026, colectivos organizaron protestas en Guadalajara después de que la mala calidad del agua se extendiera a más de 200 colonias.
La situación llegó hasta el Congreso de Jalisco. En julio, legisladores aprobaron descuentos de 80% en el recibo del agua para familias y pequeños comercios afectados por recibir líquido de mala calidad.
Finalmente, el SIAPA determinó que 203 colonias podrían acceder inicialmente a ese beneficio.
Y el problema siguió creciendo.
Tan sólo durante agosto, la CEDHJ recibió 211 quejas relacionadas con falta de suministro y mala calidad del agua correspondientes a 103 colonias.
Una campaña ciudadana impulsada por IMDEC reunió además mil 477 reportes entre marzo y septiembre de 2026, incluyendo colonias que ni siquiera aparecieron originalmente en los padrones oficiales para recibir descuentos.
Familias gastan hasta diez garrafones por semana
La crisis no es únicamente una discusión de infraestructura.
Este 6 de octubre, habitantes de Guadalajara denunciaron que llevan meses recibiendo agua con mal olor y coloración anormal. Una vecina de Las Águilas aseguró que su familia tiene que comprar entre ocho y diez garrafones por semana para bañarse, lavarse los dientes y limpiar alimentos.
Un día antes, vecinos de Santa Cecilia, Medrano, Eucaliptos Vallarta, Jardines Universidad y Lomas del Paraíso mostraron agua negra o amarillenta, con sólidos y malos olores saliendo directamente de las tuberías.
Ahora Lemus promete otro acueducto
La solución de largo plazo planteada por Lemus consiste en construir un nuevo acueducto Chapala-Guadalajara, sustituir infraestructura antigua y modernizar la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle.
El nuevo acueducto requeriría alrededor de dos años de construcción. La Comisión Nacional del Agua ya otorgó su validación técnica, mientras el Gobierno de Jalisco deberá definir y financiar el esquema estatal correspondiente.
También falta llevar al 100% la operación del sistema de El Zapotillo, que según Lemus actualmente trabaja al 45%. El gobernador afirmó que acordó con la presidenta Claudia Sheinbaum que las obras restantes relacionadas con ese sistema serán ejecutadas y financiadas por el Gobierno federal.





