Lucero Sánchez relata vida con El Chapo; fugas, bodas y política

  • Lucero Sánchez López, exdiputada local de Sinaloa conocida como “La Chapodiputada”, reapareció públicamente con un extenso relato sobre los años que pasó cerca de Joaquín “El Chapo” Guzmán. En una entrevista difundida el 11 de septiembre aseguró que presenció reuniones con Ismael “El Mayo” Zambada, habló de supuestas ceremonias matrimoniales con adolescentes y reveló un encuentro con candidatos durante la campaña que la llevó al Congreso de Sinaloa.

Parte de la historia de Sánchez está respaldada por expedientes judiciales, testimonios rendidos bajo juramento y documentos legislativos. Otras de sus revelaciones, particularmente las relacionadas con una supuesta boda de Guzmán con una menor y determinados encuentros privados, proceden únicamente de su testimonio y no cuentan hasta ahora con corroboración pública independiente.

La conversación fue publicada el 11 de septiembre por el canal Doble G, conducido por Jonathan Sámano, conocido como Gusgri. Sánchez afirmó que conoció a Guzmán en 2010, cuando tenía 21 años y trabajaba como estilista en comunidades de la sierra.

Según su versión, llegó al rancho Carrizo de la Petaca, en Tamazula, Durango, bajo la idea de que atendería como estilista a varias mujeres. Ahí encontró a un hermano suyo que trabajaba para Guzmán y posteriormente conoció al narcotraficante, quien inicialmente se habría presentado ante ella como “Juan”.

Su nueva versión contiene una diferencia cronológica respecto de la información difundida durante el juicio de Guzmán en 2019: crónicas judiciales de aquella época situaron el inicio de la relación en 2010 o 2011, dependiendo del reporte. La propia Sánchez ahora fija el primer encuentro en 2010.

Asegura que El Chapo había celebrado una boda con una adolescente

Uno de los pasajes que mayor atención provocó fue su afirmación sobre una joven a quien en el rancho identificaban como “La Monita”.

Sánchez asegura que, semanas antes de su llegada, Guzmán había realizado el 14 de febrero de 2010 una ceremonia con una adolescente que, según su estimación, tenía entre 14 y 16 años. También afirmó que algunos supuestos matrimonios del capo eran simulados y que integrantes de su entorno podían hacerse pasar por sacerdotes o jueces.

La exdiputada no reveló la identidad de la adolescente. Tampoco presentó documentos del supuesto matrimonio.

Las fuentes públicas consultadas no permiten corroborar de manera independiente ni la identidad, ni la edad, ni la existencia legal de ese enlace. La versión publicada deriva del relato de Sánchez.

El señalamiento se refiere a una joven distinta de Emma Coronel, quien se casó con Guzmán en 2007.

Sánchez describe coerción y violencia en el inicio de la relación

Sánchez también modificó la narrativa pública que durante años rodeó su relación sentimental con Guzmán. En la reciente entrevista afirmó que el vínculo no comenzó de manera voluntaria.

Relató que después de rechazar acercamientos del capo, uno de sus hombres la obligó a entrar a una habitación donde se encontraba Guzmán. Sánchez describió el episodio como ocurrido sin su consentimiento y dijo conservar cicatrices de un forcejeo.

Posteriormente, afirmó, existieron episodios de vigilancia y violencia física. También narró que su hijo pequeño fue llevado hasta uno de los ranchos sin que ella lo hubiera autorizado.

Estos nuevos señalamientos corresponden a su testimonio personal. No se localizaron resoluciones judiciales que hayan determinado responsabilidades penales de Guzmán por esos hechos específicos.

La relación también fue criminal y quedó documentada ante una corte

Durante el juicio contra Guzmán en Nueva York, Sánchez compareció como testigo de la Fiscalía estadounidense y admitió que colaboró con actividades del Cártel de Sinaloa. Declaró que organizó compras y cargamentos de marihuana provenientes de la sierra y ayudó a constituir empresas utilizadas para operaciones financieras del grupo.

Los fiscales presentaron además más de 235 mensajes intercambiados entre Sánchez y Guzmán. Las comunicaciones formaron parte de la evidencia utilizada para mostrar tanto su relación personal como la estructura de comunicaciones del entonces líder criminal.

Sánchez había sido detenida en Estados Unidos en junio de 2017 cuando intentó ingresar desde Tijuana a San Diego. Enfrentaba una acusación federal por conspirar para distribuir más de cinco kilogramos de cocaína y posteriormente se declaró culpable.

Tras colaborar con la justicia estadounidense y testificar contra Guzmán, dejó de aparecer bajo custodia federal. En febrero de 2020, La Jornada documentó que su expediente permanecía sellado y que ya había sido liberada.

La fuga por un túnel que después relató ante un jurado

Uno de los episodios descritos nuevamente por Sánchez coincide con hechos que ya había relatado bajo juramento.

En febrero de 2014 se encontraba con Guzmán en una casa de seguridad en Culiacán cuando fuerzas mexicanas se acercaron al inmueble. Ambos escaparon por un conducto escondido debajo de una bañera y posteriormente avanzaron por una red de drenaje.

En la entrevista de 2026 añadió que Guzmán sufrió lesiones durante aquella huida al golpearse contra una estructura de concreto mientras avanzaban a oscuras. Sánchez sostiene que esos golpes explicarían lesiones observadas posteriormente y no una agresión de las fuerzas federales.

Guzmán logró escapar en aquella ocasión, pero fue detenido días después, el 22 de febrero de 2014, en Mazatlán.

Dice que vio llegar a El Mayo para reunirse con El Chapo

Sánchez también relató que presenció al menos un encuentro entre Joaquín Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada.

Según su testimonio, Zambada llegó en avioneta hasta uno de los refugios serranos para reunirse con Guzmán. La exdiputada describió esos encuentros como parte de la dinámica de los altos mandos de la organización.

No existe corroboración pública independiente del encuentro específico narrado por Sánchez.

Lo que sí quedó establecido judicialmente en Estados Unidos es la relación criminal entre ambos. El Departamento de Justicia estadounidense identifica a Guzmán y Zambada como dirigentes centrales del Cártel de Sinaloa y señala que durante años encabezaron conjuntamente la organización.

De la sierra a una candidatura en Sinaloa

Sánchez afirma que aceptó competir por una diputación como una forma de alejarse de Guzmán. En 2013 se registró como aspirante del PAN por el entonces Distrito XVI, con cabecera en Cosalá.

Ese proceso sí está documentado oficialmente. Una resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación señala que el PAN reservó el Distrito XVI y que Sánchez formalizó su registro como aspirante el 27 de abril de 2013.

Fue postulada por el PAN y recibió el respaldo de partidos aliados. Ganó la elección con 4 mil 167 votos frente a Aideé Corrales Corrales, candidata de la coalición encabezada por el PRI, que obtuvo 3 mil 292 sufragios, de acuerdo con registros de la elección recuperados por medios sinaloenses.

La revelación sobre una reunión con candidatos

Sánchez asegura que durante aquella campaña comenzaron a circular volantes y acusaciones sobre su relación con un hombre armado. Según su relato, pidió a Guzmán que frenara el hostigamiento.

La petición, dijo, terminó en una reunión organizada por Dámaso López Núñez, “El Licenciado”, colaborador cercano de Guzmán. Sánchez afirmó que acudieron otros candidatos que competían en la región y que se estableció un acuerdo para que ninguna de las partes interviniera en la elección.

La exdiputada resumió su postura durante aquel encuentro de esta manera: “Yo lo único que quiero es que no se metan conmigo”.

Sánchez también aseguró que posteriormente escuchó versiones de que Guzmán pretendía comprar votos para perjudicarla y provocar su derrota, algo que ella dijo no poder acreditar y que consideraba contrario a los intereses del propio capo.

Hasta ahora no se ha publicado una lista verificable de las personas que habrían participado en aquella reunión. Sánchez tampoco identificó públicamente en esta entrevista a todos los candidatos presentes. Por ello, no es posible atribuir asistencia a políticos específicos únicamente a partir de quiénes aparecían registrados en la boleta electoral.

El Chapo habría llegado a festejar su triunfo

Sánchez sostiene que después de ganar la diputación, Guzmán organizó una celebración sin que ella se lo hubiera solicitado.

Según su versión, hombres del narcotraficante cerraron el lugar donde se desarrollaba el festejo, retiraron teléfonos a los asistentes y posteriormente Guzmán llegó acompañado de músicos. La exdiputada asegura que la presencia del capo puso en riesgo a quienes se encontraban allí.

Este episodio tampoco cuenta con documentación judicial pública conocida que permita confirmarlo de manera independiente.

La visita a El Altiplano que terminó por derrumbar su carrera

La relación con Guzmán quedó expuesta de forma definitiva después de que las autoridades investigaron una visita realizada al penal federal de El Altiplano.

La PGR sostuvo que Sánchez utilizó una identificación falsa a nombre de Devany Vianey Villatoro Pérez para ingresar al centro penitenciario y visitar a Guzmán el 4 de septiembre de 2014.

En junio de 2016, la Cámara de Diputados se convirtió en Jurado de Procedencia y aprobó retirarle el fuero con 414 votos a favor y 37 abstenciones. La actuación permitió que la entonces PGR continuara la investigación penal por el uso de documentación falsa.

Sánchez había negado inicialmente conocer personalmente a Guzmán y rechazó las acusaciones públicas sobre su relación. Años después, durante el juicio en Estados Unidos, admitió que había ocultado el vínculo por temor y para proteger a sus hijos.

De acusada a testigo contra El Chapo

Tras su arresto en Estados Unidos en 2017 y declararse culpable, Sánchez terminó colaborando con fiscales federales.

En enero de 2019 se sentó frente a Guzmán en una corte de Brooklyn y relató ante el jurado su participación en el negocio de marihuana, su relación sentimental, las amenazas que percibió y la fuga por el túnel de Culiacán.

El proceso terminó con la condena de Guzmán por los 10 cargos que enfrentaba. En julio de 2019, un juez federal le impuso cadena perpetua más 30 años y ordenó el decomiso de 12 mil 600 millones de dólares.

Qué está comprobado y qué depende del relato de Sánchez

Los expedientes judiciales permiten confirmar su relación con Guzmán, su colaboración en actividades de narcotráfico, la comunicación entre ambos, la fuga de una casa en Culiacán, su visita a El Altiplano, su desafuero, su detención en Estados Unidos y su posterior colaboración como testigo.

En cambio, las supuestas bodas simuladas con adolescentes, la identidad y edad de “La Monita”, algunos episodios de violencia narrados ahora, el encuentro concreto que dice haber presenciado entre Guzmán y Zambada y los detalles de la reunión con candidatos de 2013 no cuentan, con la información pública localizada, con corroboración independiente suficiente.

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