- Luis Arturo Ozuna Vázquez, de 53 años, murió después de permanecer alrededor de mes y medio hospitalizado tras presentar afectaciones neurológicas y pulmonares luego del derrame de hidrosulfuro de sodio provocado por el descarrilamiento de un tren de Ferromex en Naco, Sonora.
La familia de Ozuna atribuye el deterioro de su salud a la exposición a los gases liberados por el químico. Sin embargo, hasta el momento no existe un dictamen médico o pericial definitivo que establezca oficialmente la causa de su muerte ni confirme jurídicamente su relación con el derrame.
El accidente ocurrió la noche del 25 de julio en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc, municipio de Naco, cuando varias unidades de un tren de carga de Ferromex se descarrilaron en el tramo ferroviario Cananea-Agua Prieta.
Según sus familiares, Luis Arturo trabajaba como guardia de seguridad en una empresa ubicada aproximadamente a tres kilómetros de la zona del accidente. Al día siguiente acudió a trabajar y posteriormente comenzó a presentar dolor de cabeza, náuseas y otros malestares.
Recibió atención médica inicialmente en la región y posteriormente fue trasladado a Nogales ante el agravamiento de su estado de salud. Desde agosto, su familia había solicitado atención especializada debido a las afectaciones neurológicas, cerebrales y pulmonares que presentaba.
Los familiares sostienen que Ozuna estuvo expuesto a los gases generados por el material derramado cuando transitó cerca del lugar del accidente y señalan que no habría recibido información suficiente sobre los riesgos de la sustancia.
El alcalde de Naco, Lorenzo Villegas Vázquez, informó previamente que al menos 12 personas habían recibido atención médica por distintos malestares después del accidente.
Tras conocerse el fallecimiento, el presidente municipal pidió que se esclarezcan las causas y solicitó a Ferromex atender el caso.
Más de 70 mil litros de químico terminaron en un arroyo
En un primer reporte, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) estimó que se habían derramado aproximadamente 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio. Posteriormente, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales precisó que el carro tanque transportaba 72 mil litros y que aproximadamente 70 mil 300 litros terminaron en el cauce de un arroyo.
El convoy también transportaba alrededor de 240 toneladas de concentrado de cobre. La afectación inicial fue calculada en 1.7 kilómetros cuadrados, mientras las autoridades ambientales iniciaron trabajos de contención, inspección y muestreo.
La Profepa determinó que Ferromex deberá realizar las acciones de control, limpieza y remediación necesarias en el sitio del accidente.
La dependencia informó que los resultados de laboratorio permitirán delimitar con mayor precisión los daños ambientales y definir las medidas correspondientes. También se estableció una clausura temporal en la zona mientras continúan las evaluaciones.
La Fiscalía General de la República abrió desde julio una investigación por el derrame ocurrido en Naco.
Hasta este 17 de septiembre, las autoridades no han informado de manera pública sobre un dictamen médico definitivo que determine si el fallecimiento de Luis Arturo Ozuna estuvo directamente relacionado con la exposición al hidrosulfuro de sodio.





