- La discusión sobre la eutanasia en la Ciudad de México entró de lleno a la agenda pública. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, reveló que una encuesta encargada por su administración encontró que 86% de la población capitalina está de acuerdo con legalizarla en casos específicos.
El dato, dijo la mandataria, servirá como un indicador para comenzar a construir una ruta que eventualmente permita convertir la demanda por una muerte digna en un nuevo derecho en la capital.
Brugada explicó que los resultados completos de la encuesta se presentarán próximamente, pero adelantó que el respaldo ciudadano es suficientemente amplio como para abrir formalmente la discusión.
La jefa de Gobierno sostuvo que la Ciudad de México ha sido históricamente pionera en la ampliación de libertades y derechos que, en un principio, parecían difíciles de alcanzar.
La postura llega apenas unos días después de que colectivos y personas con enfermedades incurables realizaran una movilización para exigir una legislación que permita acceder a una muerte digna.
Por ahora, no existe una iniciativa formal presentada por el Gobierno capitalino, pero Brugada dejó claro que cualquier propuesta deberá construirse con participación social.
La eventual legislación tendría que recoger la opinión de ciudadanos, familiares y personas cuidadoras que acompañan a pacientes con padecimientos graves. También participarían especialistas en salud, bioética y organizaciones de la sociedad civil.
“Este gobierno cree en la autonomía personal frente al sufrimiento intolerable”, sostuvo Brugada al explicar la posición de su administración.
El pasado 28 de agosto, organizaciones sociales marcharon desde Bellas Artes hacia el Congreso de la Ciudad de México, la Suprema Corte, el Antiguo Ayuntamiento y Palacio Nacional para exigir avances en la materia.
La movilización, encabezada por la activista Samara Martínez, impulsó la denominada Ley Trasciende, una propuesta que busca regular la eutanasia para personas que enfrentan enfermedades incurables y condiciones de sufrimiento extremo.
El mensaje central de los manifestantes fue que la discusión no busca promover la muerte, sino garantizar condiciones dignas y autonomía para pacientes que enfrentan padecimientos irreversibles.
Con 86% de apoyo en la encuesta, Brugada abre la puerta para que la Ciudad de México vuelva a colocarse al frente de una discusión nacional sobre libertades individuales y nuevos derechos.





