- Clara Brugada y Morena CDMX ya le pusieron lupa a los grupos de choque infiltrados en la marcha de la “Generación Z”. La investigación apunta a operadores ligados a la oposición… mientras Alito Moreno termina más solo que nunca: hasta priistas fueron con Morena a denunciar su modus operandi.
En la Ciudad de México ya se empezó a jalar el hilo del “bloque negro” que reventó la marcha de la supuesta “Generación Z”. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, confirmó que hay una investigación en marcha, aprobada por el Congreso capitalino, para identificar qué partido político, qué personajes y qué financiamiento estuvieron detrás de los actos de violencia del 15 de noviembre.
Brugada explicó que la indagatoria apunta a una convocatoria manipulada, en la que participaron grupos externos que llegaron “con nombre y apellido”, y cuyo financiamiento —según datos presentados en el Legislativo— habría rondado hasta 90 millones de pesos desde la oposición. La Fiscalía capitalina dará el siguiente paso.
La presidenta Claudia Sheinbaum también lo dijo sin rodeos:
la mayoría de los asistentes ni siquiera eran jóvenes, y lo que se promovió como una movilización “generacional” terminó siendo una operación política impulsada por perfiles del PAN y rostros reciclados de la Marea Rosa.
Morena CDMX también va por Alito: el PRI lo deja morir solo
Mientras avanza esta investigación, otro expediente político se mueve en la capital: militantes del propio PRI en CDMX ya se acercaron a diputadas y diputados de Morena para denunciar el modus operandi de Alejandro “Alito” Moreno.
La rebelión ya es interna y Alito quedó solo incluso dentro de su partido.
De acuerdo con legisladores de Morena, priistas capitalinos entregaron información detallada sobre presuntos manejos irregulares de recursos, pactos cupulares y presiones internas aplicadas por la dirigencia de Moreno Cárdenas. La fractura es tal que varios grupos priistas buscan romper con Alito apoyándose en la mayoría morenista, algo impensable hace apenas un par de años.
El contraste no pudo ser más claro:
—Mientras el conservadurismo intenta mover marchas falsas con jóvenes que no eran jóvenes…
—En su propia casa, el PRI se le está desmoronando a Alito, que ya ni militancia propia puede retener.
Un mismo hilo: la oposición sin brújula
Lo que ocurre en CDMX dibuja un patrón:
la oposición opera campañas fabricadas y termina evidenciada por sus propios excesos.
La 4T dejó claro que respeta la protesta pacífica, pero no tolerará violencia financiada ni montajes políticos disfrazados de causas juveniles.
En paralelo, la caída libre de Alito confirma que el viejo PRI ya no tiene proyecto, ni base, ni legitimidad. Su dirigencia sobrevive a punta de control interno… hasta que los propios militantes cruzan la calle y tocan la puerta de Morena para denunciarlo.
