- Rubén Rocha Moya retomó este viernes la gubernatura de Sinaloa después de 112 días de licencia, periodo en el que compareció ante la Fiscalía General de la República por las acusaciones presentadas en Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. El morenista aseguró que vuelve “con la frente limpia y en alto” y acusó a sectores de ultraderecha nacionales y extranjeros de impulsar señalamientos para golpear al movimiento de izquierda.
La FGR informó en julio que no había encontrado pruebas que alcanzaran el parámetro probatorio mínimo requerido por la legislación mexicana, pero indicó que las investigaciones continuaban. La acusación presentada ante una corte federal de Nueva York tampoco ha sido retirada.
Rocha Moya anunció este 21 de agosto que retomó formalmente el ejercicio del cargo de gobernador constitucional de Sinaloa, que deberá desempeñar hasta el 31 de octubre de 2027.
El mandatario había solicitado licencia el 1 de mayo, dos días después de que autoridades estadounidenses hicieran pública una acusación penal contra él y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses.
Un día después, el Congreso de Sinaloa aprobó su separación temporal y nombró como gobernadora interina a Yeraldine Bonilla Valverde, quien hasta entonces se desempeñaba como secretaria General de Gobierno.
Durante esos 112 días, Rocha aseguró que permaneció a disposición de las instituciones mexicanas y que compareció personalmente ante la FGR para responder los cuestionamientos de los agentes del Ministerio Público.
“Hoy regreso al ejercicio de mi responsabilidad como gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado”, expresó.
En su mensaje, el gobernador endureció el tono político y sostuvo que los señalamientos surgidos en Estados Unidos tuvieron motivaciones políticas.
“Soy ajeno e inocente de las patrañas que se han urdido en mi contra por personeros de la ultra derecha”, señaló.
Rocha afirmó que esos señalamientos pretendieron dañar al movimiento político de izquierda al que pertenece. También respaldó directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien reconoció como jefa del Estado mexicano, y sostuvo que continuará gobernando bajo los principios de soberanía nacional, democracia e independencia.
El mandatario aseguró además que durante su licencia renunció voluntariamente a utilizar la protección política de su cargo para enfrentar las investigaciones como cualquier ciudadano.
¿Qué dijo realmente la FGR sobre Rocha Moya?
El 8 de julio, David Boone de la Garza, titular de la Fiscalía Especializada de Control Regional, explicó públicamente que la investigación había sido exhaustiva y que fueron citadas las diez personas señaladas por Estados Unidos. Sin embargo, afirmó que hasta ese momento “no ha habido pruebas” que alcancen el parámetro probatorio mínimo requerido por el derecho mexicano.
La FGR aclaró en aquella conferencia que la investigación seguía en curso y que continuaba recibiendo informes y realizando diligencias.
La ausencia de elementos suficientes para proceder en México no equivale jurídicamente a una sentencia absolutoria.
Estados Unidos mantiene acusación contra Rocha Moya
El origen de la crisis política se remonta al 29 de abril, cuando la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York hizo pública una acusación contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa al gobernador de conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseerlos.
La acusación estadounidense sostiene que los funcionarios habrían colaborado con la facción de Los Chapitos para permitir el tráfico de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos.
En el caso específico de Rocha Moya, los fiscales estadounidenses alegan que Los Chapitos habrían ayudado a favorecer su llegada a la gubernatura en 2021 mediante intimidación contra adversarios políticos y que, posteriormente, el mandatario habría ofrecido protección a esa facción criminal.
México reclamó falta de pruebas desde abril
El 28 de abril, la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió de Estados Unidos solicitudes de detención provisional con fines de extradición. Un día después, la Cancillería informó que la documentación remitida por la Embajada estadounidense no contenía elementos de prueba suficientes para determinar la responsabilidad de las personas señaladas.
La SRE turnó entonces las solicitudes a la FGR para que analizara si cumplían los requisitos establecidos por las leyes mexicanas y por el tratado bilateral de extradición.
Ese mismo día, la Fiscalía mexicana confirmó que revisaría la documentación para determinar si existían elementos probatorios suficientes para iniciar el procedimiento correspondiente.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que cualquier procedimiento contra Rocha debía partir de pruebas y que correspondería a la FGR determinar su validez conforme al derecho mexicano.
Otro elemento que rodeó el caso fue la versión sobre una posible ficha roja internacional. El 27 de mayo, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó que, después de consultar con instancias nacionales e internacionales, Rocha Moya no contaba con una Notificación Roja de Interpol activa.





