- Los impuestos aplicados a refrescos, cerveza, tabaco y alimentos ultraprocesados dejaron más de 132 mil millones de pesos durante el primer semestre de 2026. La recaudación alcanzó un máximo histórico, aunque el verdadero reto sigue intacto: convertir esos recursos en menos enfermedades y no sólo en una caja más llena.
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios aplicado a productos relacionados con daños a la salud alcanzó su mayor recaudación para una primera mitad de año desde que existen registros comparables, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda.
Las bebidas saborizadas aportaron 32 mil 769.4 millones de pesos entre enero y junio. La cifra creció 65.8% en términos nominales y 59.3% al descontar la inflación frente al mismo periodo de 2025.
El tabaco generó cerca de 29 mil 978 millones de pesos, mientras los alimentos no básicos con alta densidad calórica, es decir, buena parte de la llamada comida chatarra, aportaron 21 mil 601.5 millones. Hacienda reportó para estos últimos un crecimiento real anual de 3%.
El crecimiento de la recaudación no significa, por sí mismo, que las personas compraron más refrescos o cigarros. En 2026 también aumentaron las cuotas y tasas del IEPS, lo que permitió recaudar más dinero incluso ante una eventual caída o estancamiento del volumen vendido.
La cuota para bebidas saborizadas con azúcares añadidos pasó de 1.6451 a 3.0818 pesos por litro. El gravamen también alcanzó a productos con edulcorantes que antes no pagaban este impuesto.
Por eso, el balance sanitario deberá considerar las ventas por litro, los hábitos de consumo y la evolución de enfermedades como obesidad y diabetes. Medir solamente los pesos que entraron a Hacienda sería celebrar el marcador sin revisar el partido.
El Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2025 colocó a México entre los países latinoamericanos con menor prevalencia de subalimentación, con una estimación de 2.7% durante el periodo 2022-2024.
Sin embargo, la FAO advirtió que el sobrepeso, la obesidad y el elevado costo de una dieta saludable continúan como desafíos para México y América Latina.
El impuesto puede funcionar como una herramienta para reducir el consumo de productos nocivos, pero necesita acompañarse con prevención, acceso al agua potable, alimentación saludable en escuelas y servicios públicos de salud capaces de atender enfermedades crónicas.
El aumento fiscal tampoco derrumbó los resultados de las grandes compañías. Coca-Cola FEMSA reportó ingresos consolidados por 76 mil 318 millones de pesos durante el segundo trimestre de 2026, un crecimiento anual de 4.7%.
La propia empresa reconoció que enfrentó una demanda débil en México y presiones derivadas de los impuestos especiales, aunque compensó ese escenario con mejores resultados en Sudamérica.





